martes 9 de febrero de 2010

TERRAGNO RESPONDIÓ A LA PRESIDENTE


“Es muy malo creer que uno inventó la rueda,
sobre todo cuando el carro anda a los tumbos”.



El lunes, durante la inauguración de un hipermercado en Ezeiza, la Presidenta de la Nación recordó que hace unos años el entonces Senador Rodolfo Terragno "parecía el pájaro carpintero de la propaganda", deshaciéndose en elogios a la economía irlandesa. Luego, la Señora de Kirchner destacó que, contrastando con los logros argentinos, Irlanda está sumida hoy “en una profunda crisis”.
Esta mañana, en el programa de Víctor Hugo Morales por Radio Continental de Buenos Aires, Terragno respondió: “Creo que la Presidenta leyó algunos titulares periodísticos, referidos a problemas de coyuntura, y ha hecho un juicio apresurado. Irlanda tiene un ingreso per cápita ocho veces superior al de la Argentina, y mucho más justicia social: lo prueba el coeficiente de GINI, que mide las diferencias de ingreso dentro de una sociedad. El coeficiente irlandés es muy cercano al de Escandinavia, la región socialmente más justa del mundo. La Argentina, en cambio, está entre los países donde la injusticia es mayor”.
Terragno advirtió que “no se puede vivir dentro de una burbuja” y dijo que “la Argentina tiene graves problemas”, que no son “coyunturales, como los de Irlanda, sino estructurales”.
A su juicio, nuestro país pudo creer y reducir el desempleo “gracias a que en 2002 salió del fatídico 1 a 1” (que Néstor y Cristina Fernández de Kirchner “erróneamente defendieron hasta el final”) y gracias, también, a la suba de los precios internacionales. “Esto ocurrió sin que el gobierno hiciera nada. Pero ahora hay que tener un plan de desarrollo, y yo creo que es útil estudiar los casos de países como Corea, Irlanda o Nueva Zelanda, que dieron un salto espectacular”.
El ex senador dijo que siempre ha guardado respeto por Cristina Fernández de Kirchner, tanto cuando era senador como en su actual posición, pero destacó. “Es muy malo creer que uno inventó la rueda, sobre todo cuando el carro anda a los tumbos”.

GRACIAS RAQUEL ROCCA POR ENVIARNOS ESTA NOTA

Peña "Radical de Siempre" en Villa Ballester



En la calle Formosa 4925, Villa Ballester, Partido de General San Martín, se lleva a cabo la Peña "Radical de Siempre". Se trata de un espacio abierto de debate político de la UCR de General San Martín.
En la peña "Radical de siempre" confluimos dirigentes, militantes, afiliados y simpatizantes provenientes de distintas vertientes del Radicalismo.
Nos reunimos periódicamente para debatir ideas a través de un diálogo plural, abierto y enriquecedor, con el objetivo de consolidar y fortalecer la unidad partidaria.
Vemos con alegría como, día a día, crecen la militancia y los que se acercan porque ven un nuevo Radicalismo, que no es otro que el de los principios y valores tradicionales.
Pongo en conocimiento de todos ustedes el link de la peña:
http://radicaldesiempre.blogspot.com/ y su email: radicaldesiempre@yahoo.com.ar.
En dicho blog se publican artículos de opinión diversos sobre los que pueden opinar, refutar o manifestar su coincidencia, como una forma de enriquecer el debate también en forma virtual. Además podrán ingresar al mismo para enterarse, en breve, de las actividades de la peña.
"Antorcha Radical" invita a otros grupos que quieran dar a conocer sus reuniones a que escriban a antorcharadical@yahoo.com.ar.
Queremos conocer y difundir lo que hace cada uno, lo que día a día nos convence del crecimiento cuantitativo y cualitativo de nuestra querida UCR. Un fuerte abrazo radical!
Hugo Turrini

lunes 8 de febrero de 2010

Encuentro de "Orgullo Radical" en Luján




La presencia del dirigente Hernán Bravo. Marta Pomar(Pergamino) lo escucha.


Fotografías: gentileza de Ezequiel Pérez Naveiro


Muchos vinimos antes de nuestras vacaciones. Otros esperaron que transcurriera este evento para salir. El asombroso compromiso de la militancia autoconvocada en pos de la construcción de un Radicalismo grande, es algo lamentablemente poco visto en nuestra sociedad en general. La consolidación de la Democracia y la desaparición de peligros ciertos de ésta, gracias a la gestión de Raúl Alfonsín, sin embargo, en la década del 90 y la actual, derivaron en pérdida de calidad institucional, frustración y apatía en la población. La Democracia prácticamente se redujo al momento electoral. Vemos una sociedad desmovilizada. No obstante: hay una "lucecita"... Aquellos jóvenes militantes del 83, fortalecidos por los golpes y la experiencia, perciben que esa llama de la "Antorcha Radical" sigue viva en sus corazones.
Así aparece en la escena "Orgullo Radical", que no es contra nadie, sino a favor del aggiornamiento del Alfonsinismo para que el Radicalismo sea gobierno en el 2011.
Representantes enviados por la Primera, Segunda y Tercera Sección electoral nos dimos cita para debatir en torno a un nutrido temario. La necesidad de profundizar en la Carta Orgánica, exigir el estricto cumplimiento de su articulado y proponer modificaciones no escaparon al productivo intercambio.
Existe una intención de mejorar la calidad institucional en el Radicalismo, para poder hacer lo mismo en el país.
Nos vimos sorprendidos por las adhesiones recibidas desde recónditos lugares de la provincia de Buenos Aires y, sin ser en principio nuestro objetivo, desde varias provincias argentinas.
Fomentamos ese ideario radical alfonsinista que hoy vemos mejor representado en el liderazgo creciente del Dr. Ricardo Alfonsín, sin desmerecer el perfil ideológico sostenido por muchos excelentes dirigentes del partido y distintas líneas.
"Orgullo Radical" apareció en la escena política como un fuego que deja su huella en el camino, un fuego purificador de la política en general.
La necesidad de conformación de equipos técnicos que elaboren soluciones a las problemáticas nacionales y locales, el fenómeno de la contradiáspora, la movilización y difusión del movimiento, la integración de una mesa promotora, la importancia de no constituirnos en una nueva "línea" que divida sino en un movimiento que aglutine y medie,el acercamiento concreto a los problemas de la población, fueron otros puntos debatidos.
Creemos en un Radicalismo que reabra los comités (muchos en estado abandónico y rodeados de malezas), reinstale el debate político-ideológico, pero que a la vez esté en "la calle". Un sano equilibrio que debemos darnos.
Hugo Turrini

domingo 7 de febrero de 2010

NUESTRO REPUDIO AL ATENTADO




Leopoldo Moreau, Santiago Nino y Cecilia Moreau


Nos solidarizamos con nuestro correligionario Héctor Gómez, concejal de Gral Rodríguez, por el atentado sufrido, el cual repudiamos enérgicamente. Exigimos a las autoridades que investiguen seriamente y encuentren a los responsables.
Hugo Turrini

DENUNCIAN ATENTADO POLÍTICO EN UN DISTRITO DEL CONURBANO

La casa de un concejal fue atacada y su esposa amenazada. Vinculan el hecho a la investigación contra el intendente
El ex Senador Leopoldo Moreau, concejales del bloque radical de General Rodríguez y legisladores provinciales de la UCR, expresaron ayer un contundente repudio al ataque que sufrió en su domicilio particular el edil Héctor Gómez, quien integra la comisión investigadora que analiza presuntos ilícitos cometidos por el intendente peronista Marcelo Coronel.

El episodio en cuestión ocurrió en la madrugada del jueves, cerca de las dos, cuando desconocidos atacaron a balazos el domicilio del concejal Gómez, quien en los últimos meses tuvo una alta exposición mediática por su participación en la comisión investigadora.

Pocas horas después, en la mañana del jueves, la esposa de Gómez recibió un mensaje telefónico en el que una voz anónima advertía que los ataques se repetirían. "La próxima vez los tiros van para adentro", amenazaron, según se denunció ayer.

Gómez, que ayer participó junto al senador Santiago Nino de una conferencia de prensa para repudiar las amenazas, no dudó en atribuir el ataque a su participación en la comisión investigadora que en los próximos días debe emitir un dictamen para que el Concejo Deliberante tome una decisión sobre la continuidad en el cargo del intendente Coronel.

El proceso se inició en base a una serie de denuncias por supuestas irregularidades, como la utilización indebida del título de licenciado por el que Coronel cobraba un plus salarial. Otra denuncia que pesa sobre el jefe comunal es por la asignación de unidades construidas mediante el Plan Federal de Viviendas ubicadas en el Barrio Villa Arrarás en General Rodríguez.

Con todo, el episodio sufrido por Gómez no es el primero de esa naturaleza que se registra en el distrito desde que se inició la investigación contra Coronel. La ex senadora provincial Adelma Arguisaín también denunció tiempo atrás haber sufrido un ataque cuando estaba conduciendo su vehículo por las calles del distrito. "Desde otro auto un joven me apuntó con un arma y me dijo: 'Dejate de joder con Coronel o sos boleta'", relató la ex legisladora.

RESPONSABILIDADES

A la hora de buscar responsables, el concejal Gómez no duda en atribuir el ataque sufrido en su casa a sectores cercanos al intendente Coronel. "No me cabe ninguna duda. No puedo decir, obviamente, quién o quiénes fueron los autores materiales, pero es una metodología propia de esta gente. En las últimas semanas yo tuve mucha exposición pública por este tema y apuntaron a mí", relató.

"No los mandó el intendente. Creo que lo hacen por iniciativa propia. Porque ven que este proceso puede terminar en la destitución y para ellos es el fin de un largo período de enquistamiento en el poder, de negocios y de impunidad", agregó.

Gómez, que ya solicitó una reunión para plantear el caso al ministro de Seguridad bonaerense Carlos Stornelli, aseguró que la situación de Coronel es por estos días "muy comprometida". Y añadió que "en el Concejo Deliberante su destitución podría estar contando hoy con el apoyo de la enorme mayoría de los ediles".

viernes 5 de febrero de 2010

ROCKERO, PANADERO Y RADICAL


COMO AGUA PARA LA POLÍTICA

Tiene patillas de héroe, pestañas largas en sus ojos y cara simpática. Mezcla que da como resultado a Jorge Álvarez, concejal por el bloque Unión Cívica Radical y presidente en cargo del IADEPP.

Para comenzar la entrevista, hace lugar en su escritorio. Mueve papeles, se cae una foto en blanco y negro que lo ubica mirando al futuro sonriendo.

Pero empecemos por el pasado.
A los 14 años tuvo su primera banda de rock, “debutamos el 14 de diciembre del año 86´ en Martínez. Tuvimos una banda soporte que fueron Los Pericos. A partir de ahí empecé a recorrer todo el circuito under de Buenos Aires que florecía en la década del 80´”, cuenta.
A partir de ahí empezaron sus inquietudes sobre la cultura, sin embargo no encontró lo que lo llenaba del todo, ni en la música, ni en el teatro.

“Me acerqué a una radio de Martínez, FM Fénix, y ahí conocí a varios amigos que estaban vinculados al radicalismo. Creí, entonces, que era un buen momento para involucrarme en política”, asegura.

Confiesa que fue a varias reuniones de partidos de izquierda pero que se sentía muy incomodo en ellos. No sucedió lo mismo con la Unión Cívica Radical, donde ya la figura de Alfonsín lo atraía. El 9 de julio del año 90´ se afilió.
“En los partidos de izquierda no había un espacio de participación, me parecía que estaba todo ya cocinado, en las reuniones se decía siempre lo mismo”, argumenta.

Es exacto en los números, en las palabras, en los gestos.

En el 2001 lo llamaron desde Presidencia de la Nación, para asumir la Dirección de Acción Política de Presidencia. “El proyecto de De la Rúa no me identificaba, así que no participé. A cambio terminé como Subdirector Nacional de Acción Social”.

Ese año, después del final que todos conocemos, Jorge Álvarez decidió no participar más en el Estado.
La navidad del 2001 la pasó en el barrio La Cava. Había decidido trabajar allí. “Se había caído algo que para mí era un proyecto, una vida y haber llegado al gobierno y haber terminado de esa forma…tenía la necesidad de estar con gente”.

A partir de allí, todos los viernes estuvo colaborando en el barrio. Hasta que llegó a él un caso, un niño con un problema, un niño sin documentos, sin identidad: “Me puse a estudiar el tema y se lo solucioné. Al poco tiempo empezaron a venir mamás de otros lugares con el mismo problema”, dice.
Fue entonces que, en contacto con varios amigos del interior de Buenos Aires, armó el IADEPP a principios del 2003.

Hoy ocupa su primera banca como concejal y dice: “lo vivo como algo natural, lo siento como parte de un camino”.

Hijo de dos inmigrantes españoles: Félix y Felicísima.
Ellos tenían una panadería en la calle Edison y Saavedra, Martínez. Él trabajo allí muchos años, por eso algunos lo llaman “el panadero”.

- ¿Eso te molesta?
- Para nada, es un orgullo para mí. Efectivamente fui panadero durante muchos años. Me levantaba a las 2.30 de la mañana a amasar. He pasado gran parte de mi adolescencia aprendiendo ese oficio y trabajando allí.

Dice: “Cuando me preguntan cual es mi profesión, digo que soy panadero”. Sin embargo, “podría decir que soy consultor, que escribo ensayos, que estoy haciendo una carrera de antropología, pero soy panadero”.

Es por eso que le dimos un ejercicio: hacer una analogía entre la confección del pan y la política.
El resultado: “El pan requiere paciencia, cuidado y necesita que nunca se mezclen los ingredientes. Esta es una característica muy propia de la política: hay que saber dónde está el agua y dónde la sal. También la necesidad de que la masa leude, que crezca, que pueda desarrollarse, que no se cocine en cualquier momento sino en un punto justo. Esto es también en paralelo con la política”.

- El último paso del pan es el horno. ¿Los políticos argentinos están en el horno?
- En la Argentina hay muchos políticos que están al horno porque no respetan el proceso natural del amasado y porque han mezclado los ingredientes. Pero yo no generalizaría.
FUENTE: 168 HORAS. POR LAURA SAN JOSÉ

miércoles 3 de febrero de 2010

HASTA CUÁNDO?


Hacia tiempo los argentinos no teníamos un mandatario tan soberbio y autoritario.

Cuya gestión se caracteriza por atropellos y engaños, dónde pretender obtener la mayor cantidad de adherentes mediante medidas arbitrarias y aportes dónde su principal objetivo es fomentar el asistencialismo, la extorsión e imponerse ante la adversidad, es parte de las principales características de cuya gestión.

Esto ocurre con los ciudadanos civiles, cómo también con funcionarios de toda índole, si estos no se sientes satisfechos por la propuesta emitida por el ejecutivo, sufren la carencia del envío de las partidas presupuestarias, el atrasó de obras adjudicadas, algo tan preciado como el agua para el hombre.

Está practica tiene como principal epicentro el gran buenos aires, dónde los punteros políticos otorgan cientos de planes asistenciales, con el proposito de que estos asistan a actos que tenga al oficialismo cómo principal protagonista.

Sería más fecundo, la creación de un proyecto nacional, mediante el cual puedan acceder a diversos créditos económicos, los cuales le brinden la principal herramienta para poder crear un emprendimiento que los ayude a ganarse en forma digna el pan de cada día, a perder su dignidad por un plan asistencial.

A eso le sumamos, ensañamientos con funcionarios de entidades independientes, incluso del principal partido de la oposición, la UCR, dónde sus principales dirigentes, están siendo el blanco constante de sus calumnias e injurias que emana el matrimonio presidencial y su séquito, a los radicales les viene molestando fuertemente el proceder de Cristina Fernández hacia el emblemático partido, e incluso me atrevería a decir, de tildar de desestabilizador a algunos funcionarios a fin, (con los cuales no concuerdo cuyo proceder), pero de ahí en más a propiciar tal adjetivo hay un abismo...

Lo mismo ocurre con el presidente del Banco Central, Martín Redrado, a quien pretendió echar, sin adoptar las vías legales aptas para dicha acción, llegando a un punto tal, que logran ensañarse con el objetivo y no paran hasta lograrlo, cueste lo que cueste.

No cabe duda que estamos gobernados por una persona que vive comiendo arbitrariedades y atropellos constantes, no rigiéndose correctamente cómo lo indica la constitución nacional, y las leyes vigentes.

Allí, es dónde la primer mandataria pretende hacer y deshacer,, en vez de seguir los pasos legales acorde a cada circunstancia, sino, apelando continuamente a un patrón soberbio insuperable y por momentos irritantes, dónde no acepta objeciones, ni apela al consenso, algo que debería ser tan preciado en estos tiempos.

Los Argentinos hemos padecido épocas dónde reinaba el autoritarismo, y el dialogo no era moneda corriente, es hora de ponerle freno a un gobierno teñido por irregularidades y negocios pocos claros, funcionarios altamente cuestionados, por malversación de fondos y vínculos con el narcotrafico.
Es notable que la oposición debe tomar riendas sobre el asunto, asumir su rol, y actual en consecuencia.

A su vez, dotar a un candidato fuerte e inteligente, con un conocimiento territorial de nuestra región, interesado en resolver la crisis institucional existente, los arduos problemas en las principales áreas, devolverle a la gente parte de la esperanza perdida, seguridad jurídica, estabilidad monetaria, en fin, seriedad institucional.

Creo sinceramente, que estamos tocando un limite importante, dado que según estudios efectuados por las mas importantes agencias de mercado, la imagen negativa del matrimonio presidencial es muy elevada, supera ampliamente el 75 %, cifra que no tenia precedente en cuyo mandato, dónde siempre han tenido una imagen relativamente aceptable.

Esto indica que la gente no posee credibilidad ni confianza ante ellos, seria bueno que se dieran cuenta de ese detalle, y actúen en consecuencia.

En resumen, los K no soportan una palabra discordante de sus allegados políticos, no toleran una contradicción a sus iniciativas, ello, es altamente contraproducente en un país, que pretende caracterizarse por el respeto al prójimo, a las instituciones públicas, en definitiva al ejercicio democrático.


Por Arturo López
arturolopez85@gmail.com

PARA SER ALTERNATIVA EN 2011, EL 2010 DEBE SER EL AÑO DEL RADICALISMO




Termina el primer mes del nuevo año y en algunos aspectos la sensación es que el 2009 duró trece meses. Poco cambió la actitud del gobierno, crispada y carente de diálogo. El nuevo escenario de crisis buscada fue el Banco Central y los tan nombrados Fondos del Bicentenario, o la utilización de las reservas para pagar deuda. En su obsesión por la construcción del relato político era difícil vender tan oscuro objetivo en la colección de discursos nacionales y populares. Como prácticas calcadas de las últimas tormentas, como el debate por la 125, buscaron antagonizar ante un enemigo visible, que oblique a entender la política en códigos binarios, queriendo cobijarse en las banderas progresistas para volver a pasar gato por liebre. Esta vez fue el súbito descubrimiento de que Redrado no era "progre". A esta altura, ese relato que tanto obsesiona está tan tironeado que es difícil de digerir hasta para su propia tropa y cuando lo expone un ministro de la UCEDE, los resultados pueden llegar a ser terribles.

En el ambito del discurso, deberemos acostumbrarnos a enfrentar etapas más difíciles despues del kirchnerismo. El bastardeo de banderas históricas del campo popular argentino fueron desgastando ideas y conceptos que deberemos ser muy claros en nuestras propuestas para volver a reflotar después de semejante estafa intelectual. Los radicales, que padecimos desestabilizaciones en nuestros últimos gobiernos, sabemos lo que esta palabra significa, conocemos de la existencia de monopolios, oligarquías y mafias financieras. No las descubrimos después de una elección. Nosotros no podríamos sentirnos traicionados ya que no tuvimos connivencia ni las beneficiamos.

Por eso el problema del relato kirchnerista es el Radicalismo. Nuestra histórica responsabilidad institucional, vocación de diálogo y construcción de consensos para enfrentar la puja de poderes e intereses siempre beneficiando al pueblo, rompe las reglas de este ingenuo juego de posicionarse ante la realidad en blanco o negro. Es por esto que la Presidenta nos eligió como presa en sus últimos discursos, atacando e injuriando por dos vías. Primero instalando otro debate, en el medio de su crisis fabricada, de si era legítimo que el Vice-Presidente se mantenga en su gobierno y cumpla sus funciones. Después, en un ataque directo a nuestro Partido, involucrándonos en una oscura trama que tendría como fin que su canje fracase para que el país vuelva a endeudarse.

Su primer ataque tuvo consecuencias costosas para la Argentina, como la suspensión de su misión a China. No deben conocerse muchos casos en la historia de la humanidad de problemas similares con soluciones semejantes. En su imperiosa necesidad por correr el eje de debate, encontró eco en los referentes del neo-conservadurismo, vertiente política argentina que sí sabe de conspiraciones. Mauricio Macri, siempre tan obsesionado por las encuestas, casi como un jugador de tenis que quiere subir en el ranking, se sumo a este festival para intentar sacar provecho. Daniel Scioli hasta se puso como ejemplo de vice-presidente dócil, que recibió su premio de gobernador (ausente de los problemas de la provincia, que tiene como política pública la organización de giras con Pinpinella y otros artistas mediaticos en este verano) luego de ser vapuleado y humillado. Como fieles representantes de la otra cara de la moneda, también se benefician de la interpretación de la Argentina en códigos binarios. Acá también el radicalismo molesta.

Sin entrar en análisis históricos profundos para analizar su segundo ataque, está la trayectoria de nuestros dirigentes y de nuestros gobiernos para poder corroborarlo, su crítica suena más a una reacción desesperada porque el radicalismo la incomóda. Es que la intervención de nuestros legisladores y de nuestro presidente del Partido ha sido clara y consecuente con nuestros principios. Pedimos que se cumpla con la ley. Tampoco hacemos de Redrado una bandera. No acompañamos su lanzamiento mediático, como tampoco lo hicimos con el de Alberto Fernandez post-Ley de Medios y todos los dirigentes oficialistas arrepentidos. Asumimos responsabilidades, somos un partido político.

Estos ataques son productos de nuestra recuperación. Tenemos la responsabilidad histórica de aportar una alternativa seria que garantice los principios de igualdad, libertad y democracia. Argentina no tolera otra crisis abrupta. Tenemos la obligación de conciliar a la política con la gente, estando cerca de los problemas concretos, aportando soluciones concretas. Debemos demostrar gestiones transparentes donde gobernamos, que buscan el desarrollo mirando al futuro, y legisladores que se destaquen enfrentanto los problemas que realmente importan y salvaguardando la ley. Nuestra mayor garantía para entender los nuevos escenarios es nuestra doctrina. Por eso el año 2010, el del Bicentenario de la Patria, debe ser el año del Radicalismo.

María Luisa Storani
Diputada Nacional

martes 2 de febrero de 2010

LA ILEGALIDAD PRODUCE POBREZA


Hemos escuchado y visto el asombro de muchos analistas o simples ciudadanos de otros países, que no pueden entender como una nación capaz de generar el triple de alimentos necesarios para su población, tiene niños que fallecen por inanición.
Ya lo decía Raúl Alfonsín en la campaña de 1983: "En la Argentina hay hambre, no porque no haya alimentos, sino porque hay inmoralidad".
La conclusión inmediata sería que en nuestro país hay pobreza porque, si bien hay recursos, existe una pésima distribución de la riqueza en donde pocos reciben mucho y muchos reciben poco y nada. No es la misión de este artículo analizar que instrumentos son idóneos para lograr la anhelada distribución, sino hacer una lectura sobre las causas profundas de la pobreza.
Hay otra conclusión, aún más elemental que la enunciada: en la Argentina hay pobreza porque la ilegalidad es altísima. La falta de apego a la Constitución Nacional y la ley por gran parte de la población (comenzando por los gobernantes que deben dar el ejemplo)es prácticamente la regla. Claro, la situación se torna grave cuando ese Estado que debe velar por la ley, el orden, la paz social se transforma en el primer "violador". La utilización de "favores", el sistema "coimero", el punterismo prebendario, el beneficio del "amiguismo", la "mordida" creciente, en síntesis la corrupción(muchas veces estructural y no exclusividad de un gobierno), socavan la confianza en las instituciones, restan "autoridad". Esa autoridad, en Democracia, se debe construir día a día con diálogo, consenso, ejemplaridad.
Cuando el Estado interviene discrecionalmente, cuando el Poder Ejecutivo avasalla al Congreso, cuando utiliza los recursos de todos para el alineamiento de la tropa de gobernadores se está destruyendo la misma posibilidad de desarrollo.
Se me ocurren dos citas para merituar el supuesto comportamiento del ex presidente Néstor Kirchner en torno a la compra de millones de dólares. Una cita es bíblica. San Pablo escribió en su primera epístola a los cristianos de Corinto: "Todo me es lícito mas no todo conviene"... Nadie pudo a ciencia cierta atacar la legalidad de dicha compra. A ello le sumo otra idea: "No todo lo lícito es moral". Dejando de lado este comportamiento puntual (que no es aislado y pequeño como muchos creen sino llevado adelante por un ex presidente, posible candidato nuevamente y esposo de la actual mandataria, privilegiado de la información y con grados de decisión gubernamental desde la oscuridad), vuelvo a mi concepto original: pérdida de confianza en el sistema.
Como decía en un programa televisivo el Diputado Nacional Ricardo Alfonsín, antes se creía que los temas institucionales,la división de poderes, el no apego a la Constitución y la ley, era un problema de los políticos, de los analistas políticos, de la filosofía política, pero no del ciudadano o habitante común. Hoy el hombre común ha percibido como lo perjudica la ilegalidad y los comportamientos inmorales.
Se reclaman inversiones en un país sin reglas claras, con un Estado dispuesto a devorarse todo en el afán de unos pocos de perpetuarse en el poder, construído en base a la extorsión.
La falta de confianza lleva a la especulación de muchos que en definitiva creen que el sacrificio y la honradez son perjudiciales. Ello es nocivo para un verdadero "desarrollo" (mucho más que crecimiento) y , por ende, para una equitativa distribución de la riqueza, que no se genera en la medida de nuestras posibilidades.
Ese círculo vicioso tiene puntos débiles. Debemos revertir esa tendencia a partir de los resultados del 28 de junio. La oposición debe tener un comportamiento acorde a las circunstancias. Exigimos "grandeza" a quienes podemos exigirles algo.
La sociedad y el mundo verán seriedad en un país que respeta sus instituciones y sus leyes. La confianza volverá y será posible, además de la elaboración de políticas públicas a mediano y largo plazo, el desarrollo integral del país, la generación de riqueza y la utilización de instrumentos distributivos (en donde los impuestos cumplan con su finalidad original).
Sin cambio, sucumbiremos. Pero el cambio es posible. Está en manos de los ciudadanos responsables.
Hugo Turrini

martes 19 de enero de 2010

ERNESTO SANZ EN EL HOMENAJE A ARTURO ILLIA




Compartimos el discurso completo del Presidente de la Unión Cívica Radical, Dr. Ernesto Sanz, en Recoleta, con motivo del 27º aniversario del fallecimiento del Dr. Arturo Illia. Hemos podido asistir al justo homenaje junto a un nutrido grupo de dirigentes y militantes.
Hugo




En 1880, en ocasión de la repatriación de los restos de San Martín, Nicolás Avellaneda expresó una frase que decia: "Los pueblos que olvidan sus tradiciones pierden la conciencia de sus destinos y aquellos que se apoyan sobre tumbas gloriosas, son los que mejor preparan el porvenir".

Como cada 18 de enero, venimos hoy a concretar un ritual que para nosotros los radicales del pais, adquiere, con el paso del tiempo, una importancia sustancial. No sólo porque, como diría Avellaneda, pretendemos "preparar el porvenir", sino porque la figura del doctor Arturo Illia impacta sobre nosotros en este presente tan particular que vive nuestra patria.

Recordarlo, entonces, supone extraer de la memoria circunstancias de su personalidad, de su militancia y de su gestión de gobierno que nos ayuden a comprender mejor algunas cuestiones de actualidad.

La primera reflexión es, entonces, sobre el poder. Palabra simple, pero que en el terreno de la política encierra una complejidad de interpretaciones quizás como ninguna otra.

A punto tal que la interpretación más común lo vincula necesariamente casi como formando parte de un todo o de una misma cosa con la palabra "gobierno". Poder y gobierno - gobierno y poder. pareciera que no pudieran existir uno sin la presencia del otro.

Cuando esta asimilación de conceptos ocurre, aparecen las desviaciones. Tener poder, entonces, implica, para quienes caen en esta desviación, ser gobierno, tener el gobierno, ostentar el gobierno.

Entonces, quienes llegan al gobierno hacen todo lo posible para demostrar a los demás, y a veces a sí mismos, que el poder se ejerce, se muestra, se ostenta. Y allí nomás, cuando la desviación no tiene límite de contención, aparece lo que falta.

El poder se ejerce, se muestra, se ostenta y se "abusa de él". Para estas personas, por ejemplo, el poder se materializa a través de elementos concretos: el dinero: con el que, entre otras cosas, se somete la voluntad de propios y extraños, alterando la independencia economica y politica del sistema.

La birome como símbolo de la discrecionalidad con la que se alteran reglas de juego republicanas, como por ejemplo cuando se pretende gobernar mediante decretos y no mediante leyes en un congreso abierto, debatiendo y resolviendo en conjunto los problemas de la sociedad.

Ahora bien, esta interpretación desviada no es patrimonio exclusivo de quien esta en el gobierno. Desde la oposición también es fácil y frecuente caer en el error de asimilar poder a gobierno y gobierno a poder.

Allí es cuando la oposición concentra todas sus energías en llegar al gobierno como si fuera esa su única razón de existir y transforma ese espacio en una competencia de vanidades, de operaciones subalternas o de exposiciones mediáticas sin contenido.

Creo entonces que este homenaje permite enfocar correctamente el tema del poder. No hay más que mirar a nuestra historia para advertirlo. Si el poder es definido como la facultad de influir en la vida de los demás.

¿Cuando influyó más el doctor Illia en la vida de los argentinos? ¿Durante los pocos años de su gobierno o durante toda su vida en terminos de una conducta republicana y democrática?

La respuesta, no sólo en su caso, sino en el de otros prohombres de nuestra historia, la da la sociedad, el pueblo, con ese veredicto inapelable del respeto y la veneración.

Entonces: los hombres que trascienden, los que influyen como ejemplos en la vida de los demás y en la construcción de las sociedades democráticas demuestran que el verdadero poder no esta en ejercer circunstancialmente el gobierno.

El poder esta en la conducta, en el ejemplo, en la virtud, en la coherencia, en la decencia, en la lealtad. Bienvenido este homenaje, si además de recordar a un gran hombre nos sirve para refrescar estos conceptos.

La segunda reflexión tiene que ver con otra palabra que ha sido bastante maltratada en los últimos tiempos: "progresismo". ¿Donde esta el progresismo? ¿Qué es ser progresista en la Argentina de hoy?

Preguntas para las que hay más de una respuesta, claro. Depende del lugar en el que nos paremos. Los radicales venimos a este homenaje porque nos gusta pararnos detrás del doctor Arturo Illia.

Y adelante, llevando la bandera del verdadero progresismo, del que no se declama, del que no se bastardea, del que no se presume. Del progresismo que se demuestra con hechos.

Aumentó la producción, en 1963 en un 10,3 por ciento. En 1965 en un 9,2 por ciento.

Creció la industria, en 1964 un 18,9 por ciento. En 1965 un 13,8 por ciento.

Disminuyó el gasto público en relación al Producto Bruto Interno.

Redujo el déficit presupuestario.de 4.063,1 millones en 1963 a 2.778,9 millones en 1965.

Incrementó el presupuesto para educación y salud, lo llevo al 24 por ciento del presupuesto nacional.

En casi dos años fortaleció las reservas del Banco Central de la República Argentina en 41 millones de dólares.

Redujo la deuda externa de 3390 millones de dolares a 2650 millones, con crecimiento ininterrupido durante su gestión.

El costo de vida fue de un 6,2 por ciento en el primer semestre de 1966 y la desocupación de un 5,2 por ciento en ese período.

Como dije al principio, no sólo hemos venido aqui para "prepararnos para el porvenir", como decía Avellaneda. Haciendo un juego de palabras, nos estamos "parando" para el presente.

Esto sólo lo permiten los grandes hombres, los que trascienden a los tiempos. El Doctor Illia es uno de ellos.

Vaya entonces, en mis palabras, el sentido homenaje de los radicales de todo el país.

lunes 18 de enero de 2010

HOMENAJE A ARTURO ILLIA EN 2008


"Vivía para obrar y obraba según vivía", lo recordó el ex presidente Raúl Alfonsín, que lo calificó como un hombre "paciente, firme, empeñoso y lúcido".

En un discurso plagado de anécdotas, que repasó toda la vida del médico oriundo de Pergamino, Alfonsín enumeró los logros de su Gobierno y sus valores humanos. "Illia dejó su mensaje de paz, austeridad y respeto por la dignidad humana", se emocionó Alfonsín.

Pero el momento más celebrado fue cuando el ex presidente recordó que al dejar el Gobierno, Illia se fue con menos patrimonio que cuando llegó al poder. Había pagado viáticos de su propio bolsillo, pero devolvió los gastos reservados que podía usar como Presidente. "Perdió hasta el automóvil y los depósitos bancarios", contó Alfonsín, ante el aplauso cerrado del público, que se extendió por cerca de un minuto.

Alfonsín habló de la desestabilización sindical, la protesta estudiantil y el obstruccionismo en el Congreso para explicar las razones de la caída del aquel gobierno, en 1966, a manos de la Revolución Argentina, que condujo Juan Carlos Onganía.
Mil movilizaciones

"Mil movilizaciones debieron parar al país para impedirlo, pero se caían los brazos en una sociedad donde los rencores estaban a flor de piel", se lamentó el caudillo de Chascomús en su discurso.

Estaba previsto que Alfonsín fuera el único orador, pero cuando él ya se había retirado, igual que la mayoría del público, la vicejefa de gobierno porteño, Gabriela Michetti, tomó el micrófono para elogiar a Illia. "Entendió que el valor está en construir y no en llegar. Para él eran más importantes los valores", lo alabó, después de explicar que hablaba en su calidad de sobrina nieta del ex presidente.

"Por rama materna soy nieta de José Illia, un primo de don Arturo, porque todos los Illia somos la misma familia", le explicó a LA NACION.

Los familiares directos de Illia presentes en el acto no pensaban lo mismo. "No la conocemos, si es de la familia que se presente con nosotros", se quejó la hija de una de las hermanas del ex presidente.

Pero Michetti no fue la única visita que sorprendió a los radicales admiradores de Arturo Illia, que también vieron en el homenaje al ahora funcionario macrista Hernán Lombardi y al jefe de Recrear, Ricardo López Murphy.

Entre los radicales, las filas alfonsinistas estuvieron completas. Por allí pasaron Leopoldo Moreau, Enrique "Coti" Nosiglia, Marcelo Stubrin, Luis Brandoni, Ricardo Alfonsín (h.), Aldo Neri, Raúl Borrás, José María García Arecha, Carlos Mas Vélez (presidente del comité capital de la UCR) y Florentina Gómez Miranda, entre muchos otros.

FUENTE : DIARIO "LA NACIÓN" 19/1/2008
GRACIAS MARÍA INÉS LLITERAS POR RECORDAR ESTE ARTÍCULO

sábado 16 de enero de 2010

A DON ARTURO


Recomiendo especialmente este artículo, basado en una cálida anécdota, escrito por el Licenciado Sergio López ,un gran dirigente de San Martín y amigo. Seguimos evocando a Don Arturo. Un prócer cada día más grande.
Hugo Turrini



A DON ARTURO

Era un tórrido mes de diciembre de 1981, en la Provincia de San Juan. El tren de las Arenas, proveniente de Mendoza, iba con destino a la ciudad del Zonda, repleto de pasajeros dispuestos a pasar las fiestas navideñas con familiares y amigos.

Entre los habitantes circunstanciales del legendario ferrocarril viajaba un ilustre pasajero: Don Arturo Illia, quien había sido Presidente de la Nación Argentina en 1963 y derrocado en 1966.

Al verlo los usuarios quedaron atónitos, asombrados.

- Perdón… Es usted?... El Presidente Illia…?- Preguntó desconcertado un hombre de unos sesenta años, de aspecto sencillo. Era un trabajador cuyano. Viñatero.
- Sí, soy yo. ¿cómo está usted, amigo? Contestó Illia.
- Mirá vieja, es Illia. No lo puedo creer. ¿Qué hace usted acá, en este tren, con este calor insoportable?
- Viajo. Recorro el país conversando con mis conciudadanos. ¡Imagínese todo lo que tengo para contarles y todo lo que necesito oír de ustedes!
- El Dr. Illia está brindando algunas conferencias en todo el país y por eso está en San Juan.- Aclaró un correligionario que acompañaba a Illia.
- En realidad conversar con los ciudadanos es una obligación cívica de todo político. Lo hago desde los dieciocho o veinte años. Uno nunca deja de hacerlo, especialmente si ha sido Presidente.

El guarda del tren lo había visto subir en Mendoza. Estaba lejos. Pero la figura física de Don Arturo era inconfundible. Sin embargo, dudó, por las mismas razones que lo hizo el viñatero. Ahora lo tenía de frente en un vagón mil veces recorrido y que hoy parecía tener algo especial. Las personas de vagones contiguos se habían acercado a Don Arturo. Ya no importaba el calor ni la sed ni el polvo ni la sequedad desesperante propia de la región. Los argentinos se agolpaban, tranquilos, en paz, dispuestos a compartir un impensado encuentro con la historia. Algunos de ellos eran hombres grandes, de la edad de Illia, quienes sabían perfectamente lo que había ocurrido. Otros eran más jóvenes, muchos eran niños que no lograban comprender acabadamente lo que estaban viviendo. Lo entenderían muy bien pocos años después…

El mesero del vagón comedor le trajo una “térmica” a Don Arturo, que fue pasando de mano en mano, hasta llegar a su destinatario. El ambiente cobró una inusual calma, una armonía consustancial.

Illia lo notó inmediatamente y resaltó la necesidad de una convocatoria amplia, para todos los argentinos, porque una nación se hace con todos pero en paz, con honradez, trabajo y dignidad.

El silencio era total sólo se oía, a lo lejos, como una melodía rutinaria, el inconfundible ruido metálico de rieles y rodamientos. No cabía un alfiler en el vagón. Los más rezagados reclamaron querer ver y oír al “Señor Presidente”. Nadie sabe quién le acercó a Don Arturo un banquito de madera. Sobre él se paró y, tomándose de los pasamanos del techo del vagón, siguió conversando. Era su estilo. Lo prefería a los largos y medulares discursos, tan necesarios en la política, para poder explicar en profundidad las cosas.

Pero hay ocasiones, muy excepcionales, en donde el diálogo y la reflexión son posibles. Ahora todos lo escuchaban parados, sentados en el piso, en los pasillos, en las escalerillas. Por una especie de efecto mágico casi todos podían verlo y escucharlo, como si su figura se agigantara y tomara otras proporciones dentro de este viejo y pequeño vagón de tren.

Absortos, ante la inusual presencia de un ex presidente de la nación, todos habían olvidado que una feroz dictadura militar gobernaba (o desgobernaba) la república y que estaba terminantemente prohibida la actividad política, y esto se había transformado, a todas luces, en un acto político. Incluso las autoridades ferroviarias a bordo del tren y un policía provincial que estaba con su hijo en brazos lo habían olvidado y participaban, como todos, de este diálogo cívico.

El Dr. Illia respondía las preguntas que le hacían, explicaba las acciones de su gobierno y evaluaba la situación actual que, por supuesto, era gravísima. El debate era generalizado, todos participaban y daban su opinión.

Un joven universitario indicó que, en la facultad donde él estudiaba, había un informe de una universidad estadounidense según el cual, de haberse continuado con las políticas implementadas durante el gobierno del Dr. Illia, la Argentina hubiera alcanzado en 1980, un grado de desarrollo similar al de Canadá.

La revelación causó asombro y estupor.

- ¿Cómo puede ser eso posible?- Dijo una mujer que, a pesar de estar indignada, podía imaginar las razones de esa frustración nacional.

Por las dudas el Dr. Illia relató, con más detalle, las acciones generales de su gobierno y sus principales logros. El crecimiento extraordinario y sostenido, durante los años de su gobierno, del PBI; el control nacional de las principales variables económicas y recursos estratégicos; la disminución-incontrastable- de la desocupación; el aumento del poder adquisitivo de los trabajadores; la libertad vigente en el país; el respeto irrestricto a las instituciones de la democracia y de la república; la paz, la tolerancia y la vigencia de los derechos humanos; la libertad de prensa; la ley de medicamentos que los declaraba como bien social, colocándolo al margen de las perversas lógicas del mercado salvaje, según la cual sólo accederán a los bienes creados por la sociedad, aquellos que tengan el suficiente dinero para adquirirlos; el desarrollo de un sistema de salud, sin obras sociales que lucraran con la salud de los argentinos, consolidando el sistema público de salud con calidad y servicios para todos; la implementación del Plan Nacional de Desarrollo que ordenaba y organizaba la economía que -como dijo ese joven- de haberse seguido aplicando y perfeccionando, hubiese la Argentina, alcanzado niveles de bienestar como los mejores países del mundo.

Fue la obra de un estadista.

A medida que el Dr. Illia desarrollaba estas cuestiones un generalizado sentimiento de estupor se apoderaba de los presentes. Este sentimiento de estupor tenía diferentes causas. Para algunos tenía su origen en una especie de culpa o remordimiento, por haber desatendido sus obligaciones ciudadanas en épocas del gobierno radical que, enajenados por la desidia, habían permitido que la diatriba y la difamación de los voceros de lo establecido, quienes defendían los intereses creados (generalmente en contra o en detrimento de los intereses nacionales), fueran consideradas como verdades irrefutables.

Otros porque combatieron, desde posiciones políticas diversas, a un gobierno honrado y patriótico, haciendo prevalecer sus posturas. Aún cuando causaran la ruina de la nación, colaboraron en la caída de tan ejemplar gobierno, olvidando que los gobiernos son para los pueblos y que la Nación no puede estar subordinada a lógicas antidemocráticas, autoritarias, ni de sector, que condenara al pueblo a las atrocidades que vinieron después. No fueron pocos quienes alertaron sobre lo que vendría de continuar con estas actitudes. Porque si bien nadie es adivino de lo que vendrá, tampoco a nadie escapaba acerca de las consecuencias de sus intenciones. La propia historia reciente de la Argentina indicaba, claramente, lo que sucedería.


Nadie puede sostener, honestamente, sin mentir o distorsionar la realidad hasta despojarla de los más elementales rastros de dignidad, que el Dr. Arturo Illia y el gobierno de la Unión Cívica Radical, merecían la condena y el derrocamiento propinado con el golpe de 1966, que no es otra cosa que la consecuencia de una combinación deleznable de fuerzas que se comportaron de manera vergonzante en nombre de intereses e intenciones inconfesables.

Variados serán los argumentos que quieran darse muchos para autojustificar su accionar en esa oportunidad. Todos sabían perfectamente lo que hacían. Si lo hicieron fue porque quisieron. Nadie estaba obligado a actuar en contra de un gobierno democrático perjudicando al pueblo argentino y no los redime ni les quita responsabilidad el que, algunos, mucho tiempo después, hayan reconocido el grave error cometido.

Todos estaban abrumados. El Dr. Illia comprendió el pesar de sus compatriotas y, como humanista de convicción, les indicó que debíamos recuperar la democracia, esta vez para siempre, y que la voluntad y el accionar de cada una de ellos era fundamental para concretar la obra. Cada uno debía cumplir con su deber.

El tren estaba llegando a Villa Krause, una localidad muy cercana a la ciudad de San Juan, donde Don Arturo era esperado por un grupo de jóvenes correligionarios El Dr. Illia se despidió de todos. Un aplauso de varios minutos coronó el diálogo cívico.

Fue un sincero reconocimiento de esos ciudadanos a la labor y entrega de Arturo Illia.

Cada uno volvería a sus casas, a sus trabajos. Como siempre. Pero ya no eran las mismas personas que cuando abordaron el tren. Luego contarían su experiencia a sus conocidos. Y, queriéndolo, reivindicaron a Don Arturo.

El ex presidente bajó del tren. El joven estudiante lo siguió, lo tomó del brazo y le preguntó:

-¿Qué puedo hacer yo para cumplir con ese deber cívico, Dr. Illia?

-Vea, muchacho, si usted tiene inquietudes políticas acompáñeme. Quiero presentarle a algunos amigos. El joven comprendió su vocación y se convirtió, muchos años después, en un reconocido dirigente político.

Una mujer, obrera textil, con un hijo tomado de la mano se acercó a Illia y le dio un beso. El niño también lo hizo.

–Parece un abuelo bueno- dijo el chico.

-Si, es un buen hombre.- afirmó la madre, quien no ocultó su emoción.

El tren continuó su marcha. En el andén Don Arturo caminaba solo. A unos pasos el resto lo seguía.

Estaba completando su tarea. Sin embargo no estaba solo. La patria parecía caminar a su lado.

SERGIO LÓPEZ
Presidente
Instituto para el Progreso y la Igualdad

*Este es un breve relato elaborado en el Instituto para el Progreso y la Igualdad en homenaje a Don Arturo Umberto Illia.

HOMENAJE A ARTURO ILLIA: RECOLETA. LUNES A LAS 18 HS


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GRACIAS POR EL AFICHE RAÚL RODRÍGUEZ!! (Peña "Radical de Siempre". Villa Ballester)

LA TAREA POLÍTICA DE LA HORA




Declaración del Comité Nacional
La crisis desatada por la ineptitud de la gestión económica y la irrespetuosa relación con las normas que caracterizan al Poder Ejecutivo, se ha amplificado con el entrecruzamiento de acciones de los distintos poderes de la República.

La persistencia en el error y la arbitrariedad acrecientan la incertidumbre política, desalientan la disposición de los empresarios a invertir y crear puestos de trabajo, y empeoran la evolución de los precios y el salario de los trabajadores.

En la concepción de la UCR, la democracia sólo puede ser sólida y de calidad si logra garantizar al mismo tiempo, la eficacia en la toma de decisiones y el control adecuado de quien las toma.

El radicalismo valora el dialogo político y propicia la búsqueda de acuerdos a través de instancias institucionales. Es nuestra convicción que la democracia sólo puede funcionar si se trabaja incansablemente en la forja de consensos dentro de los ámbitos que la Constitución y las instituciones de la república prevén para ello. Confundir esta convicción con cualquier noción de pacto espurio sólo es posible desde la ignorancia o la mala fe.

Por ello insistimos una vez más: El principio de la solución a esta crisis es que el gobierno recorra el camino de la Constitución y la Ley permitiendo a los legisladores oficialistas cumplir con su responsabilidad constitucional de debatir en las cámaras del Congreso propuestas alternativas para superar la crisis generada por la propia presidencia.

En ese camino, al resto de los actores políticos le corresponde fortalecer el espacio deliberativo del Congreso para generar las condiciones políticas de previsibilidad jurídica, paz social y respeto institucional. Esa es la tarea política de la hora, y el radicalismo reafirma su voluntad de concretarla.

Jesus Rodríguez
Secretario General
Comité Nacional
Unión Cívica Radical

Ernesto Sanz
Presidente
Comité Nacional
Unión Cívica Radical

Ríndanse!!


De los 63 años que tenía cuando asumió la presidencia, Illia Arturo Umberto había pasado la mitad en Cruz del Eje, donde llegó designado como médico del ferrocarril por Hipólito Yrigoyen.

Se levantaba con el pito de las seis y a las diez había que cebarle un par de mates. Esas cosas en el pueblo se sabían. Lo mismo que el contenido de su guardarropa: una corbata roja con leoncitos y un traje azul marino donde cargaba muestras gratis, apretadas como puños en todos los bolsillos.

A veces le pagaban con gallinas y a veces pagaba él la nafta que consumía la ambulancia. De noche, cuando el cucharón de la luna se derramaba sobre el pueblo, jugaba unas manos al chinchón, se daba una vuelta por el comité y, antes de dormir, leía a Krause. O a Weber. O el Patoruzú.

Cada vez que debía ausentarse para cumplir con sus obligaciones políticas, en Cruz del Eje le organizaban una cena de despedida cuyo menú incluía mayonesa de ave, paella a la valenciana, flan con crema, vino de la casa y agua mineral San Remo.

En 1963 se despidió desde la cabecera con una reverencia y acompañado por dos mariposas que volaban en círculos alrededor de su cabeza, viajó a Buenos Aires para ocupar la Casa Rosada.

Tres años más tarde lo derrocó un batallón de tanques porteños al mando de un general vestido como Patton. Illia lo enfrentó con el traje azul y un ejemplar de la Constitución en la mano. Ríndase, general.

Al cumplirse veinte años de su muerte voy a rendirle un homenaje, doctor. Estos son los hombres que lo sucedieron en el cargo desde su destitución: Onganía, Levingston, Lanusse, Cámpora, Lastiri, Perón, Isabel, Luder, Videla, Viola, Galtieri, Bignone, Alfonsín, Menem, De la Rúa, Camaño, Puerta, Rodríguez Saá y Duhalde.

Ríndanse.

Daniel Salzano
("La Voz del Interior" Córdoba, 25 de enero de 2003)

ILLIA Y TATO BORES


"... La cuestión es que en el año `63 le tocó el turno de vuelta a un presidente constitucional y apareció Don Arturo Umberto Illia, uno de los pocos Cordobeses nacidos en Pergamino que se conocen. Don Arturo Umberto Illia nombró como Ministro de Economía a Don Eugenio Blasco que muere en el cargo y entonces mi gran amigo Juan Carlos Pugliese asume como Ministro de Economía - empieza, mejor dicho, su carrera como Ministro de Economía suplente en todos los gabinetes radicales -. Pero como las cosas buenas duran poco tiempo, antes de cumplir los tres años los muchachos de la (haciendo el signo de una insignia militar en el hombro izquierdo con los dedos índice y mayor de la mano derecha) viñeta le dan el raje a Don Arturo Umberto Illia y designan, en elecciones limpias, y por u-na-ni-mi-dad - 3 votos - a Don Juan Carlos Onganía.

El hecho de que Don Juan Carlos Onganía en la época del enfrentamiento entre azules y colorados haya sido azul - y legalista - y después se convirtió en golpista - y de hecho, colorado - es porque a veces, la gente, des-ti-ñe.

La cuestión es que a Don Arturo lo rajaron porque decían que era muy lento, que era una tortuga. Ahí tuvimos un cacho la culpa todos porque los sindicatos, la C.G.T. le tiraba tortugas en Plaza de Mayo, los medios en contra, los periodistas en contra, los humoristas le hacíamos chistes - éramos una manga de bol.... que pa' que' le via' contar -; porque el problema no era que Don Illia era lento: el problema es que los que vinieron después fueron... fueron rápidos, y fuimos derecho pal' cara...melo, fuimos, pero bah, pero rápido!

Claro, no todo fue negrura en aquellos años porque en el `66 hubo avances: porque después de la "NOCHE DE LOS BASTONES LARGOS" cerraron todas las facultades y entonces todos los investigadores, científicos, matemáticos, laburantes de las neuronas avanzaron: avanzaron hacia la frontera y se las tomaron y no volvieron nunca mas. Después, apareció algún premio Nobel que volvió: a saludar a la familia y se las volvió a tomar, total...! ..."

Autor: Santiago Varela, para Tato Bores. Año 1990.
(Tomado del web site de Santiago Varela)