sábado, 14 de marzo de 2009

VIDEO HOMENAJE A RAÚL ALFONSÍN

Con este humilde video casero quiero homenajear al "Padre de la Democracia", Don Raúl Alfonsín, y agradecerle todo su esfuerzo por Argentina y por la Unión Cívica Radical.

La música de fondo es un tema conocido por todos ustedes y está tomado de una grabación en vivo, interpretada por mí.

Gracias a Raúl Alfonsín y a tantos luchadores desconocidos, podemos "soñar" con una Argentina grande, con justicia, con equidad y en Democracia. Dios los bendiga.

Hugo Turrini

viernes, 13 de marzo de 2009

ENTREVISTA A RAÚL ALFONSÍN


RAÚL ALFONSÍN: "NO HABRÁ NADA DE QUE ACUSARME"

FUENTE: LA NACIÓN, 26 de octubre de 2003


Cuando recibió la banda presidencial, ¿qué sintió al verse como protagonista del regreso a la democracia?
-Fue una gran emoción. Alguien me preguntó en aquel momento si yo estaba alegre. Y no, no era alegría exactamente, sino un sentimiento de gran responsabilidad. Una enorme responsabilidad. Recuerdo, sí, que estaba muy emocionado.
-¿Y cómo se llegó a aquel momento?
-Yo venía dando vueltas por el país hacía dos años. Recuerdo que en aquellos días, cuando aseguraba que iba a ganar las elecciones, un periodista me dijo si no tenía miedo de pasar un papelón diciendo que le iba a ganar a los peronistas. Empecé la campaña en el Sur y llegué hasta el Norte haciendo actos. Y tuve en Oberá, Misiones, la certeza de que ganaría, cuando me encontré con una muchedumbre impresionante.
-¿Cómo fue la negociación política hasta llegar a su victoria?
-Nosotros fuimos la única transición, en la Argentina, que no habló con los dictadores para llegar al gobierno. Tancredo Neves lo tuvo que hacer en Brasil, en Uruguay lo mismo, en Chile tuvieron que aceptar una constitución espantosa y que estuviera Pinochet al frente de las fuerzas armadas. Pero yo no los critico, porque fue así como se recuperó la democracia. Hay que ser más justos con los que están encargados de esa tarea tremenda. La gente pide todo de entrada.
-¿Pero cómo fueron las negociaciones con los militares después de siete años de dictadura?
-Bueno, no tuve negociaciones con ellos, simplemente porque ellos no creían que yo pudiera ganar. Pero yo había señalado lo de las tres responsabilidades: los que dieron las órdenes, los que se excedieron en el cumplimiento y los que las cumplieron. Esa fue mi posición pública durante toda la campaña.
-Después de un siglo de alternancia entre democracia y autoritarismo, ¿no temió que su gobierno pudiera ser apenas un paréntesis en esa rutina?
-No. Yo sabía que, como tenía que enfocar muchos problemas, no iba a poder seguir la tesis de Juan Lins, un español profesor de la Universidad de Yale que dice que quien está al frente de una transición debe ocuparse apenas de eso y de nada más. Tenía que ocuparme de muchos problemas, porque de lo contrario la sociedad iba a considerar, y yo también, que no se podía edificar una democracia sobre la ausencia de ética. Entonces, tener que enfrentar todos los problemas de los derechos humanos, como había prometido en la campaña, era ya un problema serio. Además tuve problemas con la Iglesia, por la ley de divorcio. Aunque no fueron exagerados, salvo en el caso de (monseñor Emilio) Ognéñovich.
-¿Qué otras dificultades recuerda de esos primeros pasos de la democracia?
- Bueno, recuerdo a la Confederación General de los Trabajadores (CGT), que actuaba como ariete del Partido Justicialista. Sin embargo, nunca perdí el diálogo con ellos, a pesar de la cantidad de huelgas generales que me hacían. Fueron muchos los momentos en que hubo problemas de aguda tensión, desde luego. Cuando envié, contra mi gusto, la ley de obediencia debida, fue un momento duro para mí. Pero estoy muy orgulloso de toda la política de derechos humanos que se realizó en esos comienzos, porque no se ha realizado en ningún país de la Tierra. La ley de obediencia debida fue necesaria para no poner en gravísimo riesgo las instituciones de la Nación.
-¿Y los episodios violentos que marcaron aquellos primeros años?
- Sí, los motines. El de (Aldo) Rico primero en Campo de Mayo, luego en Monte Caseros. Después Seineldín en Villa Martelli, con otras características. Y por último los muchachos de La Tablada.
-¿Usted llegó a una conclusión final sobre las motivaciones de la toma de La Tablada?
- No, no. Todavía no tengo una idea conclusiva. Son análisis que se van haciendo. El Movimiento Todos por la Patria era casi un partido político, con propósitos democráticos. Luego fue tomado por sectores violentos, que resolvieron realizar un acto como ése. Muchos fueron llevados ingenuamente. Incluso recuerdo los casos de algunos que dejaron a sus hijos en casas de amigos, diciendo "cuidámelo unas horas". Fue algo muy desgraciado. Lo sentí muchísimo.
-Tampoco en el campo económico los primeros años de la democracia fueron tranquilos...
- No, claro, el problema de la hiperinflación fue grave. Los años 80 fueron gravísimos para toda América latina, debido a los intereses de los Estados Unidos para cobrar los créditos tomados por los gobiernos militares. Por otro lado, no solamente se fugaban los capitales que habían venido, sino también los nuestros. Recuerdo los feriados bancarios que tuve que decretar varias veces. Luego de las elecciones provinciales del 87 tuve problemas muy serios, con más de 300 episodios de violencia y tomas de supermercados en todo el país. Hoy veo que todo fue muy programado por sectores de derecha y carapintadas que levantaban unidades básicas. La izquierda entró en los episodios, pero cuando vio de qué se trataba, se retiró. Recuerdo a (el vicegobernador de Santa Fe, Antonio) Vanrell, que había militarizado el peronismo de la zona de Rosario, al punto que sé que hasta el propio Carlos Menem se indignó. Aquello fue tremendo, el sector oeste del Gran Buenos Aires era un caos. En ese momento percibí que comenzaba a peligrar la democracia. Todos me pedían la entrega del poder. Por eso hoy me fastidia tanto cuando dicen que me escapé del poder.
-¿Cómo recuerda aquel momento?
- Me acuerdo de que el propio presidente Menem dijo que el pueblo se podía cansar y que era necesario un gesto mío. La CGT también reclamaba la entrega del poder, y todos los partidos que componían el Frejupo me pedían que renunciara. Intenté llegar a un acuerdo para manejar la economía en común, que ya estaba sin manejo. Ya nadie creía ni adentro ni afuera en la gobernabilidad de mi gestión. Se podían poner las cosas de tal forma que las instituciones corrieran peligro, entonces decidí entregar el gobierno con anticipación.
-¿Fue una herida para la democracia aquel momento?
- Fue una lastimadura pequeña, porque fueron apenas cinco meses antes.
- ¿El Plan Austral es un recuerdo con sabor amargo?
-No, muy bueno. Lástima que al mes de lanzarlo ya me hicieron una huelga general pidiendo aumento de sueldos de inmediato, y se tomaban actitudes para hacerlo fracasar.
-¿Cómo fueron, en aquellos primeros pasos de la democracia, las relaciones entre el gobierno y el poder económico?
-Yo he tenido buenas y malas relaciones con empresarios. Había algunos que estaban en conversaciones permanentes con los carapintadas, como Menem. Lo que hizo Domingo Cavallo fue espantoso, porque atemorizó a nuestros acreedores en torno al pago de la deuda. Después hubo problemas con el Fondo Monetario Internacional, que hizo una declaración horrible. El Banco Mundial, que había otorgado un crédito, emitió una declaración pública, algo que no estila hacer, sosteniendo que no desembolsaría el crédito. Se nos habían cortado todos los caminos. Pero con todas las idas y venidas, todavía estamos en democracia.
-Aquella frase que algunas veces se escuchaba, "con los militares estábamos mejor", ¿le hacía temer que el espíritu autoritario se hubiera instalado en la idiosincracia argentina?
- No, eso lo escuché más en la última etapa de Menem. En mi época no, porque había poca desocupación, un siete por ciento. La gente recibía el Plan Alimentario Nacional (PAN), que alimentaba a 5 millones de personas. Y además se ocupaba de higiene, del agua, de la huerta. Les dábamos útiles escolares a millones de niños. Pero esa frase yo no la escuchaba. Igual creo que mucha gente podía sentirse desilusionada. Yo llegué con un acuerdo implícito, basado en darle tranquilidad a la gente para llevar adelante la democracia, pero eso no significaba que todos iban a estar de acuerdo con las medidas económicas o sociales. Entonces, ni bien empecé a actuar, ese acuerdo se resquebrajó, y ya de entrada perdí mucha fuerza.
-¿Cuál fue, entre los momentos críticos vividos en el inicio de la democracia, el peor de todos?
- El que me golpeó más fue el primer levantamiento de Rico. No lo esperaba. Me golpeó mucho. Después, otro momento fue cuando perdimos las elecciones de 1987, cuando se puso todo muy difícil para gobernar.
-Y cuando hoy ve a Aldo Rico actuando en la política, ¿qué piensa?
- Las plantas crecen, los hombres evolucionan ( ríe ).
-Hoy, más de una década después del final de su gobierno, ¿qué medida o actitud cree que no debería haber tomado en aquella época?
- Es muy difícil responder eso. Como desaciertos, puedo haber tenido uno por día. Tal vez un grave error fue no haberme ido de cualquier forma con la capital a Viedma. Planifiqué demasiado y no supuse que el peronismo iba a cambiar de criterio. Además la prensa en general estaba muy en contra. ¡Pero tendría que haberme ido a Viedma aunque sea con una carpa! En aquel tiempo, con la venta de la embajada de Japón hacíamos todos los edificios públicos. Hubiera sido muy bueno para la Patagonia, a la que quiero mucho, y que ahora tiene su presidente.
-¿Y qué gran acierto destaca en su gestión?
- La política de integración con Brasil, que fue una política de Estado.
-¿Cómo cree que está el espíritu democrático en la región?
- Creo que el espíritu democrático continúa, porque todo el mundo sabe que cuando más perdió el pueblo fue cuando hubo gobiernos militares. Porque no son gobiernos militares, sino cívico-militares, al servicio de quienes no quieren que el Estado planifique, que se meta con el mercado, porque quieren manejar el mercado y planificar ellos a su servicio. La gente, en el fondo, advierte eso.
-¿Y cómo está la democracia en este nuevo período, el del gobierno de Néstor Kirchner?
- Kirchner está acertando en muchos aspectos. Estoy muy conforme con su política para el Mercosur. Nosotros hemos decidido en el radicalismo ayudar en todo lo que sea posible, en la medida en que coincida con nuestras convicciones.
-Entonces no le molesta la revisión que el presidente Kirchner está haciendo de las leyes de obediencia debida y punto final, dictadas por usted.
- No, yo creo que puede hacerlo. Ahora, es una responsabilidad de él sobre la que no quiero opinar en cuanto a la oportunidad.
-¿Cree que, veinte años después de su recuperación, la democracia está consolidada?
- Yo creo que sí. Además el Ejército se ha convertido en un Ejército sanmartiniano. Las Fuerzas Armadas adquirieron un espíritu de defensa de las instituciones. Y por otra parte, aunque hubiera un acto de egoísmo por parte de ellas, ni locas estarían pensando en gobernar en esta situación.
-¿Cómo cree que lo recordará la historia?
- No sé, eso déjelo para que lo conteste la historia. Pero nunca habrá nada de qué acusarme. Estoy con la conciencia tranquila.
-Y usted mismo, ¿cómo se define?
- Como un hombre que tuvo sus convicciones, sus ideales, y que fue leal a ellos. Nada más.
Por Luis Esnal

HISTORIA DE LA MARCHA RADICAL

Queridos amigos y correligionarios:
He notado que en algunos actos partidarios se opta por no cantar la marcha radical. En otros se pasa la versión de los años 80 y, caramba!, suena el disco solo. Muy pocos la entonan. Otros intentan dialogar mientras suena el disco. En muchos lugares la he escuchado en último término, cuando la gente se marcha... Obviamente, nadie la canta.
Creo que la letra es bastante simple y, vaya, muchos no la conocen! Sabemos de otros partidos que cantan su marchita con mucha pasión. Me parece que tenemos motivos para estar orgullosos de nuestra historia y símbolos para cantarla con toda la fuerza de nuestros pulmones y desde lo profundo de nuestro corazón. Dejando en el lugar más privilegiado, por supuesto, al Himno Nacional Argentino. Aquí una breve reseña histórica de nuestra canción partidaria, que extraje de la "Revista de Doctrina Radical" Nº5. Un fuerte abrazo.
Hugo Turrini

Si bien la letra de nuestra marcha radical, es de autor anónimo, y han existido distintas versiones a través del tiempo, la música ha sido tomada de la marcha de los bersaglieri (soldados de un regimiento de cazadores italiano), la que también es el autor no determinado (aunque se le adjudica a Boccalari) y fue traída a esas tierras, a fines del siglo pasado, por los inmigrantes peninsulares, que se incorporaron a las filas de nuestra agrupación.
La inventiva popular le puso letra sugiriendo diferente versiones según la óptica de los autores, así los Alvearistas cantaban:
VIVA HIPÓLITO IRIGOYEN / Y MARCELO T. DE ALVEAR; mientras que los Irigoyenistas no decían: VIVA HIPÓLITO IRIGOYEN / Y EL PARTIDO RADICAL, ya que sostenían una visión movimientista del radicalismo, así cantaban: VIVA HIPÓLITO IRIGOYEN / Y LA CAUSA POPULAR.
Después de los sucesivos golpes de estado, se agregaba la canción: NO QUEREMOS DICTADURA / NI GOBIERNO MILITAR. Actualmente la que se canta siempre como la canción partidaria, es la llamada “MARCHA DEL TRIUNFO”, ya que tiene una estrofa que habla de “UN GRAN TRIUNFO RADICAL”; especialmente adecuada para tiempos electorales.
El último intento de modificación de la letra se produce con Alfonsín ya en la presidencia de la Nación, cambiándose párrafos que luego de entonarse la primer estrofa continúa ESTA MARCHA SE CANTABA / EN LOS VIEJOS COMITES / PERO AHORA LA ENTONAMOS / RENOVANDO NUESTRA FE / POR ALEM POR IRIGOYEN Y EL RECUERDO DE BALBÍN / ADELANTE RADICALES / APOYANDO A ALFONSÍN...
Actualmente en los actos partidarios se venden reproducciones de esta última versión, no habiéndose concretado nuevas grabaciones de la tradicional.
La última grabación fue realizada cuando ejercía la presidencia del comité nacional Ricardo Balbín; en ella se eliminaron los clarines con que comenzaba la misma y se modernizó la forma de ejecución; tecnológicamente la anterior versión fue concretada en discos de “pasta” de los que existen copias en la actualidad; y en su lado “B” tienen la grabación de la zamba “LA RADICALA”.
La última realización tiene en ambas caras la misma marcha del triunfo, la que esperamos sea reeditada ya que se encuentra agotada desde hace años y solamente existen casettes a la venta con la modificación alfonsinista; aunque sin aclarar dicha circunstancia en su portada.
Transcribimos la letra de nuestra Marcha del Triunfo:
ADELANTE RADICALES

ADELANTE SIN CESAR

VIVA HIPÓLITO IRIGOYEN

Y EL PARTIDO RADICAL


SIEMPRE, ADELANTE RADICALES

ADELANTE SIN CESAR

QUE SE ROMPA Y NO SE DOBLE

EL PARTIDO RADICAL


EL TRIUNFO SERA NUESTRO

POR LA PATRIA Y EL HONOR

POR LA LIBERTAD DEL PUEBLO

QUE ESTA EN NUESTRO CORAZON


SIEMPRE ADELANTE RADICALES

ADELANTE SIN CESAR

NUESTRA VIDA LE DAREMOS

AL PARTIDO RADICAL


SIEMPRE ADELANTE RADICALES

ADELANTE SIN CESAR

VIVA HIPÓLITO IRIGOYEN

Y EL PARTIDO RADICAL


LOS PASOS FIRMES RADICALES

ADELANTE HAN DE MARCHAR

PORQUE EL PUEBLO PIDE A GRITOS

UN GRAN TRIUNFO RADICAL.-

miércoles, 11 de marzo de 2009

RAÚL ALFONSÍN: UN LUCHADOR DE OCHENTA Y DOS AÑOS



Era un día lluvioso como hoy. Llegué de dictar mi clase de "Filosofía", me cambié y con mi esposa tomamos el tren en Villa Ballester rumbo a Retiro.
Ingresamos a Radio Nacional un poco retrasados y ya estaba allí. Flanqueado por Nelson Castro y Teté Coustarot. La transmisión salía en vivo. Todos escuchábamos a Raúl Alfonsín. Habló de todo: política nacional, política internacional, economía. Corría abril de 2000, pleno gobierno de la Alianza. Hacía unos meses Don Raúl había tenido un accidente gravísimo en Río Negro, con muchos días de internación. Estaba entero. Hasta bromeó sobre su estado. Nelson Castro le preguntó por su salud y recuerdo su contestación: "Estoy muy bien pero están viendo si las costillas se soldaron derechas, sino por ahí me tienen que abrir el capot..."
Casi todos estábamos de saco y corbata. Sobresalía un señor mayor con ropa de "laburante" y bolsito en mano, que desde su silla opinó sobre la situación internacional a lo que Alfonsín asintió. Cuando terminó el programa don Raúl se acercó a saludar cordialmente a ese hombre humilde, en forma especial: "Que le vaya muy bien señor. Gracias por venir".
Mi esposa me tomó unas fotos cerca del doctor, que en minutos más partía hacia Europa ya que tenía una reunión de la Internacional Socialista de la cual era vicepresidente. Mucha gente lo rodeaba (aunque no llegábamos a cincuenta los que estábamos en ese auditorio). Muchas mujeres mayores lo asediaban y su acompañante lo esperaba para llevarlo al aeropuerto. De pronto, inesperadamente, giró y quedé cara a cara con él. Su mirada me impresionó. Le extendí la mano y atiné a decir: "Que tenga buen viaje doctor", lo cual me agradeció. Entonces le propuse: "Nos sacamos una foto??" Me dí vuelta, pero la "fotógrafa" había desaparecido: mi esposa había ido al fondo de la sala porque había olvidado los paraguas!!! Despedí a Alfonsín que tras saludarme hizo un ademán cortés hacia Nelson y Teté, atrevasando la gruesa puerta del salón auditorio. Ese hombre representa, simboliza, encarna muchas Esperanzas, Sentimientos, Proyectos, Anhelos. Todos con mayúscula. Ese hombre es el Padre de la Democracia.
Nos gustaría tener un gran comité con mesas largas, globos, banderas rojas y blancas, escudos por doquier. Con el homenajeado en una de esas mesas, saludado por cientos de manos y besos. Luego a la hora de los postres, ver que se levanta entre los aplausos para tomar el micrófono y arengar a la tropa. Escribo con dolor, angustia, lágrimas en los ojos. Esta vez no será ese cumpleaños rodeado de militantes y amigos, con la Marcha Radical de fondo.
Dios bendiga a Raúl Alfonsín, el que siempre peleó por la Vida en momentos en que la muerte asolaba la Patria. El que "la sigue peleando", con el mismo coraje. Un beso y un abrazo al más grande!!! Fuerza Raúl!!!
Hugo Turrini

martes, 10 de marzo de 2009

ALEM: "el matorral de su barba blanca"



El 11 de marzo de 1842 nacía Leandro Alem. Ese niño , a los diez años veía a su padre "colgado" tras Caseros. De allí , talvez, esa mirada triste. Ese jovencito fue construyendo a partir del dolor, generado por una larga historia de guerra civil y sangre derramada entre hermanos (incluyendo la de su padre rosista), la Esperanza de una Argentina nueva, con valores republicanos y tolerancia. Ese hombre joven tendría una barba de anciano. Un día escribí: " dos lágrimas rodaron por sus mejillas, para ocultarse en el matorral de su barba blanca...."
Es un ejemplo de cómo a partir del dolor y la muerte, se puede trabajar para construir la Vida y la Paz. Paz con Justicia, claro. No conozco otra posible.
Sus palabras retumbaron en ese viejo "Frontón", lejos de la tecnología aplicada a actos partidarios actuales y poderosos equipos de sonido. Me imagino que sin amplificación esos hombres hablaban con voz potente y gestos sumamente elocuentes. También me imagino un silencio respetuoso y la atención de los oyentes como si fuera una "homilía laica".
Leandro Alem luchó por la Democracia. Afirmó que la UNIÓN CIVICA RADICAL era la "causa de los desposeídos". Soñó con una Argentina grande y para todos. Luchó, a pesar, de sus luchas. Muchas veces se sintió vencido y traicionado, una en forma definitiva.
Hoy volvemos a su eterno postulado: "que se quiebre pero que no se doble"!!!!!!
Nuestra Esperanza: no se doblará, pero tampoco se quebrará. La UNIÓN CÍVICA RADICAL se fortalecerá para construir el bienestar general del que habla la Constitución Nacional, aquella que Leandro soñó como algo práctico y aplicable.
Nosotros seguimos su lucha.
Hugo Turrini

sábado, 7 de marzo de 2009

A LAS MUJERES RADICALES


En un día tan especial, queremos homenajear a todas nuestras "chicas" por todo lo que aportan a esta causa común de construir un partido y , en definitiva, un país, que es el gran desafío.

Para ello, nada mejor que la palabra de nuestra querida Florentina Gómez Miranda y este decálogo. Espero que lo disfruten y les sea de guía. Un beso y una flor!!!

Hugo


DECALOGO DE LA MUJER POLITICA
Las mujeres que aspiran a ocupar cargos con poder de decisióndeberán entre otras, cumplir las siguientes exigencias:
1 - Tener vocación de servicio.
2 - Ser inflexibles en los principios y dúctiles en los procedimientos.
3 - Recordar que el ciudadano, al decir de Burdeau, no es el ciudadano de la Revolución Francesa, sino el "HOMBRE SITUADO", una ser cargado de pasiones, necesidades, amor, resentimientos y demás situaciones que condicionan su conducta dentro de la sociedad.
4 - Dar al partido en el que se milita, generosamente, tiempo trabajo, ideas, energías, renunciando si fuera necesario, a distracciones, comodidades, seguridad y bienestar.
5 - Reemplazar el lenguaje florido y ampuloso, que encanta al oído, por la exposición clara, seria, simple y accesible a la mayoría del medio social.
6 - Estar permanentemente informada y actualizada de los problemas del país, preferentemente los la que atañen al sector "MUJER".
7 - Recordar que el pueblo, al que tanto se invoca, no necesita halagos, sino verdades, porque el halago debilita y la verdad tonifica.
8 - No olvidar que es fácil enunciar objetivos, lo difícil es determinar los medios o manera de alcanzarlos, no basta con "QUERER" lo importante es "COMO LO LOGRAMOS".
9 - Hacer de la fraternidad femenina, no una postura elegante, sino una real conducta humana.
10 - Comprender que la "MUJER" que actúa en política, se coloca en una vidriera expuesta a todos los embates y...no ceder ante ellos.

FLORENTINA GOMEZ MIRANDA

viernes, 6 de marzo de 2009

UN RADICAL DE LA "PRIMERA HORA"



Queridos amigos y correligionarios: Hoy quiero recuperar el recuerdo de un legendario radical. Se trata del Vicealmirante Vicente Montes fallecido en la primera semana de marzo de 1946. Para ello les transcribo una muy buena síntesis biográfica elaborada por el distinguido historiador Enrique Pereira, que se encuentra en el Diccionario Biográfico Nacional de la Unión Cívica Radical.

En estos valores tenemos que mirarnos pero pensando en la construcción del futuro. Evoquémoslo. Un abrazo.

Hugo Turrini

MONTES, Vicealmirante Vicente E. ( 1861-1946)

Este destacado marino fue uno de los principales jefes de la Escuadra de la Revolución de 1890, por lo cual se le entregó la Medalla de Cobre por su actuación.
Fiel a sus ideales, participó intensamente de las Revoluciones radicales de 1893 y 1905.
Hombre acercado a todo lo popular y progresista obtuvo también el título de Profesor Normal, ejerciendo la docencia secundaria. Era un ferviente defensor de la escuela pública y del normalismo sarmientino. Con el paso de los años fue miembro de número de la Academia Americana de Historia.
Fue, en lo naval, un profesional destacado que ascendió a contralmirante en 1915 y a vicealmirante en 1922. Dos años mas tarde se retirá, afiliándose de inmediato a la Unión Cívica Radical, el partido de sus amores, el de Alem, de Yrigoyen, de Alvear,….
Ingresó, para la época, muy mayor a la U.C.R. mas tenía las credenciales de 1890, de 1893, de 1905 y su presencia en el seno del Partido trajo recuerdos de los tiempos heroicos, de las luchas primigenias por la implantación de la democracia, batallas interminables que consumieron décadas de las vidas argentinos, hasta llegar al día señero en que asumiera Hipólto Yrigoyen, el primer presidente llevado al poder constitucional por el voto libre de los ciudadanos.
Diversos cargos partidarios ocupó el almirante Montes, pero en la vida radical tuvo, como bien se señaló un papel muy especial y necesario: “…distinguiéndose por su mesura y su espíritu pacificador.” (1) . Paradojalmente era él, un hombre de armas, uno de los que venía –tal vez por su condición civil de profesor normal- a contribuir a ayudar a aprender una cosa fundamental: el sitio de la lucha no es en el seno del Partido, sino que es el Partido el que, través de todos sus componentes, el que debe librar la pelea para que la democracia funcione cabalmente.El viejo revolucionario no llegó a la UCR a buscar candidaturas: vino a estar entre los suyos, entre los que como él pensaban, por los que había puesto en peligro, reiteradamente, nada menos que su propia vida.
Quizás uno de los mas sinceros homenajes que pudo hacerse al Almirante radical, provino de un órgano que no se caracteriza por su cercanía a la UCR, al iniciar su nota necrológica. “Junto a las muchas condecoraciones que los gobiernos extranjeros le habían otorgado, a justo título, el vicealmirante D. Vicente E. Montes, …conservaba como preciado tesoro la única de origen argentino que estuvo vedada de lucir: la medalla de cobre otorgada por el pueblo de Buenos Aires a los participantes de la Revolución de 1890. Los que vivieron aquellas horas de la ciudadanía unida a hombres de armas, luchando bizarramente….no pueden dejar de recordar al joven marino, teniente de fragata apenas, embarcándose en la “Villarino” para sumir la Jefatura del Estado Mayor de la escuedra sublevada contra el Gobierno que se mantenía ajeno al sentir popular.” (2)
Don Vicente E. Montes había nacido en la localidadad bonaerense de Salto el 7 de mayo de 1861 y falleció en Buenos Aires el 5 de marzo de 1946.
Al acercarse el centenario de su nacimiento, se constituyó una Comisión de Homenaje que fue presidida por el Dr. Carlos J. Rodríguez, su correligionario y ex ministro de Hipólito Yrigoyen.(1) Cfr. “La Nación”, 6 de mayo de 1961.(2) “La Nación”, 6 de marzo de 1946.
La fotografía del correligionario Vicente Montes fue obtenida de algún periódico de la época por lic. Claudia Guebel.

miércoles, 4 de marzo de 2009

LA FLOR DE LA DEMOCRACIA

(ampliar para leer invitación)

Muchas veces alcanza un nombre para imaginar de quien se trata.
Si dijéramos Hipólito, no hay dudas. Si nombráramos : Crisólogo, tampoco.
Hoy voy a pronunciar el nombre de una Flor, de una hermosa Flor de....Bueno, es una dama. Yo no diré su edad, aunque ella sí lo hará y se sentirá orgullosa de haber vivido intensamente. Esa Flor, con justicia, se llama Florentina....Gómez Miranda, claro. Cuál otra habría de ser? La de esa mezcla equilibrada de dulzura y ternura con un carácter firme y una voluntad inquebrantable.
Aquella, que comenzó a militar cuando ni siquiera existía el derecho político para las mujeres. Aquella, que comenzó a militar cuando las diferencias seguían siendo abismales entre ambos sexos. Cuando todavía se imponía la idea de sumisión, sin entender el concepto magnénime de la "complementación perfecta" y la necesidad mutua del hombre y la mujer para construir esa célula básica de la sociedad: la familia. El primer núcleo social. El primer ámbito de la práctica de la Democracia. Eso no implica que en un hogar no deba haber autoridades y reglas claras. Pero es el ámbito primigenio para aprender a amar, a valorar, a respetar, a desarrollar la ética de la solidaridad, a expresarse, a consensuar. Allí el padre y la madre, con habilidades y estructuras psicológicas distintas, serán enriquecidos mutuamente a través de comprender su diversidad. Enriquecerán con su experiencia a sus hijos, a quienes los rodean.
Esa Flor tuvo muchos niños de guardapolvos blancos (los que estableciera Yrigoyen), manos llenas de tiza a lo que luego sumó pilas de códigos y tratados de derecho. Talvez sin pensarlo, ella también sumó leyes a dichos intrumentos, que fueron fundametales para la regulación de la vida en sociedad.
Por su lucha, por su militancia radical pero sobre todo por su militancia "argentina" hoy merece el reconocimiento de todos y todas. Estas palabras son pequeñas para ello, pero sé que alcanzan. Porque el don de la humildad es otra característica de la homenajeada.
Dejo un beso y una flor, para la " FLOR DE LA DEMOCRACIA".
Dr Hugo Turrini

martes, 24 de febrero de 2009

AMADEO SABATTINI HOMENAJEADO POR RAÚL ALFONSÍN (NOTA Nº 17)


Un autor decía que Amadeo Sabattini eran tan humilde que murió un año bisiesto para que no lo recordaran tan seguido. En la noche del 29 de febrero de 1960, cuando descansaba (o pensaba en su país o su querida Córdoba), su corazón dijo basta. Hoy quiero evocarlo a través de las palabras del Padre de la Democracia: el Dr. Raúl Ricardo Alfonsín. Recordemos a Don Amadeo: gobernador progresista, de una honestidad cabal.

Dr Hugo Turrini


"Córdoba es una provincia cuyo espacio político ha estado marcado por una tensión constante entre la tradición y la modernidad. Es el territorio de la Reforma Universitaria del 18, que produjo un núcleo de intelectuales en los sesenta cuya influencia aún subsiste, la del sindicalismo democrático y combativo de los setenta. Con el golpe del 30 el país comienza una larga y lenta decadencia que lo marcará por más de cincuenta años. En la misma época, Córdoba se transforma en una suerte de isla democrática. El Sabattinismo, bajo la dirección de don Amadeo, gobernará la provincia desde 1936 a 1943 y lo hará con una profunda transparencia administrativa, impulsando reformas fiscales y crediticias dirigidas a los sectores populares.Grandeza es una palabra impresionante que con frecuencia se encuentra en el lenguaje de los argentinos, sobre todo cuando se busca justificar lo que es difícil de explicar en los hechos: ¿Qué era la grandeza para Sabattini? Era la modernización, pero modernización que tenía como destinatarios al hombre y a la mujer concretos. Modernización basada en la equidad y la libertad. Modernización, independencia, honestidad, transparencia, equidad y libertad. Ese era el credo de Amadeo Sabattini y el único camino para construir una identidad nacional. Le tocó vivir en una época donde estaba ausente un sistema político legítimo en el país. Donde la sociedad no tenía un consenso básico sobre las reglas de juego político y se había acostumbrado a las políticas de opresión, las proscripciones, los planteos militares, la inestabilidad.

Seis años después de su muerte, el golpe de 1966 abre la puerta para que los argentinos entremos en los años ciegos. Ese golpe militar expresaba la vitalidad de la Argentina corporativa, contradictoria con la precaria Argentina Republicana por la que luchaba Sabattini. Por ese entonces, el rostro de la Argentina corporativa se manifestaba sin arrugas. Sabattini fue uno de los pocos que tuvo cabal comprensión del alto costo que se pagaría por priorizar una alianza de intereses que hipotecaba el futuro de las generaciones argentinas".
DR RAUL ALFONSÍN

domingo, 22 de febrero de 2009

EL ALMA SOCIAL DEL RADICALISMO (NOTA Nº 16)



El 23 de febrero de 1962, en Berisso, un orador se desplomó. Moriría diciendo su último discurso. Era el candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires por la Unión Cívica Radical.
Podríamos decir solamente su nombre de pila para que todos descubriesen inmediatamente al personaje: CRISÓLOGO. Si, Crisólogo Larralde. Un radical venido de abajo. Nacido en un barrio obrero de Quilmes. Con una madre dedicada a trabajar en tareas domésticas, con un padre muerto en un accidente. Con cinco hermanos en una habitación de un conventillo. De esa pobreza, de esa vida difícil, de esa escuela provenía este muchacho que tuvo que trabajar de muy joven ingresando en una imprenta a los trece años. Ese jovencito que bebió en la militancia anarquista de su padre y en las características de una vida de escasos recursos, sería el alma social del radicalismo.
Se afilió a los 14 años, en épocas en que aún se usaban pantalones cortos a esa edad. Fue atraído por la imagen silenciosa, misteriosa pero ejemplar y contundente de Hipólito Yrigoyen.
Su vocación social no lo enfrentó al peronismo. Se opuso al "engendro" de la Unión Democrática en 1946. Fue leal y confesó que el 17 de octubre fue un movimiento popular auténtico y espontáneo, a diferencia de lo narrado por la prensa y los sectores tradicionales , unionistas, de su partido.
Junto a Balbín y Frondizi fue promotor de la "Declaración de Avellaneda".
Una y otra vez: candidato. Siempre derrotado en las urnas pero con la convicción del triunfo de sus ideas sociales, aunque las llevaran a la práctica otros.
Luchó para mantener unido al radicalismo. Cuando no pudo lograrlo se quedó junto a Balbín en la UCRP.
Le tocó presidir el Comité Nacional y participar de la Convención Constituyente de 1957. Allí dejaría para la posteridad su mayor obra por la justicia social: el artículo 14 bis de la Constitución Nacional.
Esa primera frase pone en cabeza del Poder Legislativo, y del gobierno en general, la responsabilidad de tutelar la actividad laboral: "El trabajo en todas sus formas gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador.....". Existe en esa redacción una imperatividad insoslayable: el Congreso debía actuar y con premura, para asegurar la gama de derechos allí enunciados. Por ello, coincidiendo con el maestro constitucionalista Bidart Campos, me atrevo a decir que existe "inconstitucionalidad por omisión" en todos los aspectos que en estos cincuenta años no fueron contemplados por las leyes, frustrando el goce de los derechos enumerados.
Seguramente en su larga etapa laboral Crisólogo había sufrido explotación de todo tipo, comenzando por el trabajo infantil. Pudo haber pensado: "si yo pude, que otros puedan..." Pero no. Su solidaridad lo llevó a luchar por los pobres, los excluídos, los explotados, haciendo práctica esa vieja premisa de Leandro Alem cuando afirmó que "la Unión Cívica Radical es la causa de los desposeídos...".
Dr Hugo Turrini
"El peronismo dice 'La libertad no sirve para comer'. Nosotros decimos que la libertad es lo único que sirve, que hay derecho de comer por el hecho de haber nacido; que hay derecho de comer para conservar la vida; para ennoblecerla con los actos de cada mañana y de cada tarde; pero no vivimos para comer, si no a la inversa". Crisólogo Larralde

César Jaroslavsky: a 7 años de su fallecimiento (Nota Nº 15)


Quiero compartir con ustedes esta muy buena nota de mi colega Javier Marotte. De mi parte puedo decir que hablé una sola vez con el "Chacho" al encontrarlo en una carpa gigante, que albergaba a varios miles de personas, con motivo del centenario del pueblo entrerriano de Lucas González (año 1988). Allí fuí como trompetista junto al Coro de Bronces de Villa Ballester y fuimos "la banda" para los actos oficiales. Estaba saboreando un rico "asado con cuero entrerriano" cuando ví que se levantó la lona de la carpa en un costado y "se metió", ya pasado el mediodía, el mismísimo Chacho!!! Le grité desde mi mesa y se acercó a saludar y conversar. Un hermoso recuerdo, y justo, en su provincia.

Hugo Turrini


El pasado 7 de febrero se cumplieron siete años del fallecimiento de César "Chacho" Jaroslavsky.

Había nacido en Entre Ríos el 3 de mayo de 1928; hijo de un acopiador de cereales miembro de la gran comunidad rural judía localizada en Entre Ríos. Su familia se mudó a Buenos Aires y a los 13 años, cuando murió su padre y siendo el mayor de cuatro hermanos, tuvo que trabajar de cadete en una fábrica de ladrillos y boletero de un cine para ayudar a mantener a su familia.

Fue una persona que apostaba a la concertación social, y su tarea y esfuerzos se dirigieron en líneasclaras y determinantes respecto de la democracia y el bienestar de la República. Su figura es reconocida y respetada por todos los partidos políticos de nuestro país. Su actividad política no tiene fechas de comienzo y fin, sólo recordaría que se afilió a la UCR en diciembre de 1945, pese a que el 17 de octubre del mismo año estuvo en la Plaza de Mayo “porque creía en Perón y consideraba a ese momento histórico”.

Vivió en Victoria, Entre Ríos, donde fue empleado bancario y dirigió después el diario partidario “LaMañana”. Ocupó diversos cargos políticos tales como: presidente de la Juventud Radical de Entre Ríos (1948), secretario de Eduardo Laurencena, que fue designado director del Banco Central por la Revolución Libertadora (1956), diputado provincial (1958 y reelegido en 1963), diputado nacional y presidente del bloque de la UCR (1983-1991); convencional nacional constituyente por la capital (1994), y jefe de la campaña presidencial de Horacio Massaccesi y Antonio M. Hernández en 1995.

En su paso por el Congreso anotaba, como satisfacciones, la aprobación del Tratado de Beagle, la Ley de Divorcio, la Patria Potestad, la Ley de Defensa de la Democracia y las reformas a la Ley de Defensa y al Código Militar.

Fundador del Movimiento de Renovación y Cambio, y como decíamos más arriba, con la vuelta a la democracia en 1983 es elegido diputado nacional por su provincia y reelegido en 1987. Experimentado parlamentario y hombre de confianza del presidente radical Raúl Alfonsín, preside el bloque de la UCR de diputados durante todo el mandato de aquel y hasta 1991. Fue uno de los apoyos políticos más importantes de Raúl Alfonsín durante su presidencia.

Sin dudas fue un luchador con mayúscula, no sólo en el área política, sino también luchó incansablemente para ganarle a la enfermedad y salir adelante. Chacho Jaroslavsky y su trayectoria hicieron mucho bien a la política argentina; pertenecía a la clase política, la misma que hoy continúa siendo denostada.

"Los últimos años lo encontraron recluido en su departamento de Palermo, cada vez más enfermo y alejado de la actividad política. Sólo hablaba, cada tanto, con su amigo Alfonsín, con quien compartía una idea básica, que lo acompañó a lo largo de su extensa carrera y que guió cada uno de sus pasos: la noción de que la política argentina debe basarse en un juego de equilibrio y negociación permanente entre radicales y peronistas" (Página12, 8/2/2002).

Vaya nuestro homenaje sincero a un político con mayúsculas, sin dobleces, honesto, leal a ultranza que supo dirigir con pasión la bancada radical de diputados luego de la recuperación de la democracia en 1983. Chacho Jaroslavsky dio un invalorable aporte a la política argentina.

Dr Javier Pablo Marotte

miércoles, 11 de febrero de 2009

EL ÁGUILA RADICAL (NOTA Nº14)



Un domingo fuí invitado a ser el orador en mi iglesia. Recurrí a una ilustración que habla de una de las aves más majestuosas: el águila. En ese entonces utilicé esa imagen para referirnos a nosotros mismos. Es aplicable además a las organizaciones. También al radicalismo.
A los cuarenta años, el águila, se encuentra con que sus uñas son inflexibles y débiles, su pico se encorva hacia su pecho y su plumaje se vuelve pesado, dificultando su vuelo. Pareciera que le llegara el fin.
En esas críticas circunstancias, el águila vuela a un alto peñasco y se queda allí. Primero se dará su pico contra las rocas hasta romperlo. Esperará que nazca un nuevo y filoso, perfecto, pico. Con éste se arrancará las garras, que también se renovarán. Con ellas arrancará sus viejas plumas, que serán reemplazadas por plumas más livianas. En ciento cincuenta dias será transformado en un nuevo ser, rejuvenecido, y podrá vivir treinta años más. Asombroso: a los cuarenta años estaba prácticamente muerto , pero vivirá hasta los setenta con nuevas fuerzas.
Uno puede cambiar la cerámica de la cocina porque su esposa se lo pide insistentemente (¡!), porque hay modelos nuevos, colores nuevos. El águila no cambia solo para sentirse renovado. Lo hace para no morir. El cambio es necesario. El cambio significa la Vida.
Pienso que con la Unión Cívica Radical pasa lo mismo. Necesita un cambio, una renovación. No de los principios y valores directrices que deben ser revitalizados, pero sí de propuestas, estrategias, formas de comunicación e incluso dirigentes.
Ese cambio es fundamental para ser la pieza clave en el desarrollo de un nuevo proyecto de país y lo es , cronológicamente en primer lugar, para ganar las elecciones.
Un cambio no es fácil. El águila se rompió el pico, sangró. Hay cambios que duelen, pero nos aseguran una mayor vitalidad.
Debe prevalecer una nueva forma de hacer política: con consensos básicos, con reglas claras para el diálogo y el debate racional de las ideas (en el seno del partido para aplicarlas luego en la relación con las demás agrupaciones políticas), sin agravios e insultos, con un afán de construcción, con una visión positiva y con los ojos puestos en nuestras propias potencialidades y no en los errores de los adversarios. Los dirigentes que "conservan su quintita" dentro de la institución, pero ya no están en la consideración popular, deben "dar un paso al costado". Un paso al costado es eso: no hacia atrás, no abandonando la lucha. Acompañando a los nuevos valores. Aportando desde otro lugar al crecimiento cualitativo y cuantitativo del Radicalismo. Desde el asesoramiento, la contención , la grandeza y la humildad. Muchos fueron claves en las difíciles horas de la restauración democrática. En esas horas en que fue decisivo que la Vida le ganara a la muerte. Por eso son valiosos. Deben seguir estando y apoyando, pero seguramente desde otro lugar y otra mirada. Cada uno tiene que hacer su aporte, sin pretensiones personalistas, para favorecer al conjunto.
Hay un detalle en esa ilustración del águila: el pico se le encorva. No puede cazar. Al contrario: lastima su propio pecho. Si nuestro "pico" está torcido y herimos con agravios y calumnias al correligionario y al hermano, indefectiblemente lastimamos al conjunto y nos lastimamos , obviamente, a nosotros mismos.
Hay cambios que no son estéticos, son fundamentales para ser protagonistas de la historia otros cien años. Ocurrió en la historia del radicalismo: superó la muerte de Alem, la de Yrigoyen, a los personalistas y antipersonalistas, a la aparición del peronismo y la ida de Quijano y Forja, a la UCRP y la UCRI, a las difíciles circunstancias de 1989, aún a las del 2001. El Radicalismo está de pie.
Con ese cambio positivo, como el águila, volará con majestuosidad , planeando en las alturas para construir una nación grande, con justicia e inclusión social. Fuerza radicales!!!!!
Dr. Hugo Turrini

sábado, 7 de febrero de 2009

VOLVER A PELAGIO LUNA: UN NUEVO RADICALISMO QUE HONRE A SU HISTORIA (NOTA Nº 13)


Queridos correligionarios y amigos de la "Antorcha Radical", hoy quiero dejarles un excelente artículo del Dr. Javier Pablo Marotte (abogado y doctor en Ciencia Política). Trata acerca de un gran argentino. Un hombre de las filas radicales que llegó a vicepresidente: Pelagio Luna. Se los recomiendo y espero sus comentarios . Un fuerte abrazo.
Dr . Hugo Turrini



Del primer vicepresidente radical fallecido en 1919 en el ejercicio de su cargo, se rescata su austera modestia y su figura moral (Goyeneche, 1920 p.58), que en el desempeño de la segunda magistratura puso en notoria evidencia todos sus valores (Ferrari, 1920 p. 62). La recta fue la norma invariable de su conducta pública y privada, reafirmando con el alto concepto de magistrado intergérrimo sus condiciones de ciudadano probo e impoluto.

Fue un ejemplo de virtudes ciudadanas (Pueyrredón, 1920 p.81; La Época, 25/06/1919) “acrisoladas” (La Razón, 25/06/1919); espíritu ecuánime (Villanueva, 1920, p. 82). Perteneció a las filas de la Unión Cívica Radical, sin ningún desfallecimiento en las épocas difíciles o en los contrastes, revelando una unidad de conducta, una consecuencia y una lealtad que fueron reconocidas por sus amigos y respetadas por sus adversarios. Poseía esas virtudes, esas abnegaciones, esas energías que han sido el cimiento de nuestra nacionalidad y que han contribuido a organizar, construir y consolidar instituciones (Idem).

Ante su tumba, el Nuncio Apostólico monseñor Vasallo de Torregrossa destacó su honradez e hidalguía en una vida que se vio desenvuelta sin transacciones que manchan ni debilidades que deshonran. El deber y la conciencia han sido en todo momento la norma constante e inmutable de todos sus actos. “Nadie ha podido poner en duda la rectitud de sus miras y la altura de su conciencia, que no ha sacrificado jamás ante ninguna conveniencia personal. Hombre de carácter y convicciones profundas, no ha conocido las claudicaciones que envilecen, ni las cobardías que descalifican” (Vasallo de Torregrossa, 1920, p. 85-86).

Pelagio Luna poseía un espíritu sereno y previsor, ajeno a intereses accidentales; permanentemente imbuído de un real sentimiento patriótico, todo ello realzado por una palabra suave y persuasiva que alejaba toda idea de malevolencia (Puig Lómez, 1920, p. 89). Luchó sin vacilaciones por el triunfo definitivo de la libertad y la justicia (Gómez, 1920, p. 91); “para reconquistar con fe conciente el libre ejercicio de los derechos de sus conciudadanos, el imperio de la Constitución y de las leyes, el resurgimiento de la gran Nación Argentina” (de la Vega, 1920, p.115).

“Fue vicepresidente de la República y no de una colectividad determinada” (La Nación, 26/6/1919), caracterizado por su don de gentes, flexibilidad de buen político. No dejó recuerdo de ningún agravio. Para resolver los problemas del país, lo hizo pensando en los valores intelectuales y científicos, sin cuidarse de la opinión de los comités, ni de las propias simpatías cívicas. Los enemigos del partido radical no olvidaron los respetos que valían la integridad y prestigios de Luna (La Prensa, 26/6/1919).

Llegó a las altas esferas del poder, por la fuerza de sus merecimientos, más que por la obra de sus ambiciones (La Razón, 25/06/1919). Fue aupado a la vicepresidencia en honor a su lealtad, la pureza de sus propósitos (La Montaña, 25/6/1919) y la serenidad de sus juicios (Las Noticias, 25/6/1919). Su entereza cívica no claudicó jamás (El independiente, junio de 1919). El presidente Yrigoyen, en el decreto de honores señaló que debe honrarse la memoria del esclarecido ciudadano, cuya consagración ejemplar al servicio de la Nación lo ha hecho acreedor a su mayor gratitud (25/6/1919).

Para que pueda primar la ética en la política, poner límites a los abusos del poder, transformar las instituciones vendidas al mal en otras orientadas al bien común; con Rocco D´Ambrosio (2005) sostenemos la imperiosa necesidad de educar al hombre para ser ciudadano, que Dios es la fuente del poder, que el bien común debe ser el fin, tener a la Justicia como regla, al amor como estilo y a la paz como clima.

Han de redefinirse los conceptos de vocación, competencia, participación y colaboración. El diálogo debe ser tomado como desafío y corresponde que los ciudadanos vigilen a quienes gobiernan. Nuestros políticos, deben volver a ser hombres que sientan a la cosa pública, bajo la especie de actuante probidad (Mallea, 2001:31). Así se restaurará la ligazón entre ética y política en las instituciones de la Nación en el presente siglo veintiuno.

Si ello no acaece, correremos el riesgo de que la ética se transforme en la predicción de Jacques Attali (2007:135):

“Si, como parece verosímil, el derecho prevalece sobre la ley y el mercado sobre la democracia, la ética se convertirá en el principal aglutinante social. A falta de moral colectiva, se establecerán ciertas reglas de comportamiento necesarias para la vida en sociedad. Se reemplazará el sentido del interés colectivo por la moralización del comportamiento individual. Se transformarán los deberes de ciudadano para con la colectividad en restricciones impuestas a los consumidores con respecto a otros consumidores. Cada uno tendrá que ser honrado y transparente para no tener que ser fraternal o solidario. Los vértigos de la amoralidad se reservarán para el mundo virtual. Todo esto sin perder la esperanza de que, un día, la menguada exigencia de la ética quede reemplazada por las exigencias y ambiciones, más amplias de la fraternidad.”

Dr. Javier Pablo Marotte

jueves, 5 de febrero de 2009

RADICALISMO REVOLUCIONARIO (NOTA Nº 12)

Marcha de revolucionarios amnistiados, en 1906


En estos días de febrero recordamos el último intento armado del radicalismo, con motivo de su lucha en pos de la pureza del sufragio. Todos los caminos institucionales parecían definitivamente cerrados por lo que el nuevo intento se enmarcó en la resistencia a la opresión, figura que nos viene de los derechos consagrados durante la Revolución Francesa.
Una vez más, la revolución fue vencida. Aunque, fue una situación definitiva para el cambio de mentalidad del grupo gobernante y el viejo roquismo, que se fracturó. Los nuevos autonomistas como Roque Sáenz Peña, acompañados por personalidades como el mismo Carlos Pellegrini, vieron la necesidad de transitar por el camino de las elecciones libres.
Manuel Quintana, un presidente legalista y anciano, no toleró en lo más minimo las presiones (como la amenaza sobre el vicepresidente Figueroa Alcorta o Julito Roca , hijo del general, que habían sido tomados prisioneros por los revolucionarios), defendiendo a rajatablas la "institucionalidad" (que no contaba, claro, con la decisión del pueblo!, que era un convidado de piedra). Se castigó con dureza a los "cabecillas", enviando a varios a la prisión de Ushuaia y reprimiendo, por las dudas, a los obreros (socialistas y anarquistas) a tiros y sablazos, y cerrando sus medios de difusión. Aunque este levantamiento era netamente radical sin participación de dichos sectores. Al año siguiente Quintana falleció. José Figueroa Alcorta declaró la amnistía de Yrigoyen y su gente. Los hechos se precipitaron hacia 1912 en que se sancionaría la Ley Sáenz Peña.
La "Revolución de 1905" fue un punto serio de inflexión. Alli muchos tomaron conciencia de la necesidad de profundizar las libertades democráticas sobre todo en lo que respecta a los derechos políticos, sumamente restringidos.
La Unión Cívica Radical debe seguir siendo hoy "REVOLUCIONARIA". La violencia no es el medio para cambiar las cosas. El contexto histórico es sumamente distinto al de aquel entonces. Hace veinticinco años que se restauró el sistema democrático en forma permanente, para siempre. La Revolución Democrática debe seguir adelante: no debe haber vestigios de fraude, pretensiones hegemónicas, violación a la división de poderes. Pero debe comenzarse con una revolución de valores y principios, de los que se ha vaciado la sociedad (no tan solo la actividad política).
En lo que respecta a la Unión Cívica Radical es necesario profundizar los canales de participación interna partidaria, aceitar y democratizar (no porque no lo sean sino porque son susceptibles de ser mejorados) los órganos de decisión en el seno del partido.
Debemos trabajar en base a consensos que coadyuven a la construcción de una Argentina grande, a partir de esos valores y principios directrices y comunes (entre los que tienen un lugar fundamental la libertad, la tolerancia, la justicia, la paz y la solidaridad), con desarrollo económico (no solo crecimiento), que no sea incompatible con la inclusión social. Todo ello, en el marco de la profundización de la Democracia.
La verdadera "Revolución" no está constituída por proclamas, bombas, trincheras o barricadas sino con un largo proceso educativo y cultural a partir de una visión profunda.
La verdadera "Revolución" debe comenzar en el corazón del hombre...
Dr. Hugo Turrini

lunes, 2 de febrero de 2009

HOY HACE OCHENTA AÑOS... (NOTA Nº11)

JUAN ZACARÍAS AGÜERO VERA
Poema ilustrado, de corta extensión, dedicado al viñedo y al paisaje rural. Firma manuscrita del autor al final de la obra.. Revista Nativa, Mayo de 1924, Año I Nro.5 (agrandar imagen para leer)





Hoy quiero evocar a un radical riojano, al conmemorarse ochenta años del triunfo electoral que lo llevó a la gobernación de su provincia natal. Se trata del Dr. Juan Zacarías Agüero Vera.
Ese 3 de febrero de 1929, durante el segundo mandato del Dr. Hipólito Yrigoyen, la fórmula Agüero Vera-Armando Ocampo tuvo el apoyo popular en las urnas.
Me ha llamado poderosamente la atención este riojano muy rico en inquietudes, muchas semejantes a las mías (perdón por la pedantería!!!). Uno se asocia con aquellos que tienen gustos similares. Seguramente hubiésemos tenido mucho para compartir en uno o, mejor dicho, muchos cafés. O varias mateadas.
Estudió en la Escuela Normal de Catamarca. Se dedicó a la docencia en la provincia de Córdoba, al mismo tiempo que estudió Derecho, recibiéndose de abogado. Le agradaba mucho escribir e indagar en esas viejas costumbres e historias de su querida tierra riojana. Esos simples, pero profundos, cuentos populares que nos ayudan a comprender a una región, a su gente, sus vivencias. Pero, ante todo, tuvo ese don , del que no cualquiera es investido, el de poeta. De esa mezcla rara, para el hombre común pero no para ciertos escogidos, de docencia, derecho, poesía, surgía una pasión muy grande: la política y no en cualquier espacio, sino en la Unión Cívica Radical. Y no al lado de "cualquiera", sino fiel a Hipólito Yrigoyen.
Ya había sido legislador cuando en 1916 el flamante presidente, primero en ser elegido en un sufragio limpio, lo convocó para trabajar a su lado en Buenos Aires. Juan Zacarías Agüero Vera se desempeñó en la Secretaría del Ministerio del Interior. A fines del año siguiente se transformó en Ministro de Hacienda y le tocó ser interventor federal en la provincia de Corrientes.
Volviendo a la fecha histórica que nos compete: Agüero Vera propuso un gobierno progresista en La Rioja a partir de 1929 ordenando las cuentas públicas; construyendo diques para vencer la profunda sequía; creando el Banco de La Rioja y la Caja de Jubilaciones y Pensiones; terminando con el sistema de propiedades comuneras; proyectando asfaltar ciudades. Todo lo hizo en dieciséis meses agitados, superando enormes dificultades.
Pero el 6 de setiembre de 1930 el primer golpe de Estado terminó con la presidencia de su líder. También fue el fin de su breve gobernación.
Este hombre, que hoy evocamos, había nacido el 27 de mayo de 1886 (en los meses finales de la primera presidencia de Julio Argentino Roca) y falleció el 28 de febrero de 1943, durante la presidencia de Ramón S. Castillo que presenciaría el segundo golpe de Estado.
Faltaría decir mucho de Agüero Vera: de la fundación de un ateneo y una revista en Catamarca; de la fundación del diario "Libertad" en Córdoba y la dirección de una biblioteca allí.
Un hombre, un radical de los de antes. Completo, con un número de vocaciones muy rico para servir a su partido. Sobre todas las cosas, para servir a su amada Argentina. A nuestra amada Argentina que espera a los "nuevos Agüero Vera" que la refunden con esos mismos principios directrices y valores, para construir un futuro de grandeza.
Dr. Hugo Turrini